Dos grandes encuestas de 2025 –el BREC y SM– muestran que desde el punto numérico, la Iglesia católica no solo ha experimentado una reversión generacional de la tendencia a la desafiliación, sino una sobresaliente recuperación de la afiliación juvenil: la afiliación católica general de los jóvenes ha subido hasta los porcentajes del 2010 y el catolicismo juvenil practicante hasta el nivel de 1999.
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Si atendemos a la media de las encuestas BREC y SM realizadas en 2025, en España hay entre los jóvenes de 15-34 años:
- 40,4% jóvenes católicos en general: 4,43 millones. 1,4 millones más que en 2020.
- 13,8% jóvenes católicos practicantes: 1,5 millones. 900 mil más que en 2020.
Según la encuesta SM, el aumento correspondería a un millón de nuevos jóvenes católicos: de la increencia a la creencia. Según el barómetro BREC el aumento de practicantes se debería a una activación de la no práctica a la práctica católica.
El informe 2025 del Barómetro sobre Religión y Creencias en España (BREC), de la Fundación Pluralismo y Convivencia, realizó su trabajo de campo en marzo de 2025. En ese mismo mes realizaba su encuesta la Fundación SM para su Informe de Juventud 2026 que ha visto la luz recientemente. Ambas han sido realizadas mediante encuestas online. SM entrevistó a 1.662 jóvenes y la BREC a una muestra de 4.472 casos que representan al conjunto de la población mayor de edad. BREC tiene un margen de error de más/menos 1,45% y SM del 2,4%.
BREC: los jóvenes católicos practicantes aumentan en cerca de 900.000 personas
Según el barómetro BREC’2025, hay un 30% de jóvenes católicos y 15% de jóvenes católicos practicantes. En España hay, por tanto, 2,8 millones de jóvenes católicos (18-34 años), de los cuales 1,4 millones se definen como practicantes.
Según los datos del BREC, el número de jóvenes católicos sigue estable, no ha experimentado casi variaciones en cinco años. Pero el BREC sí halla un aumento cualitativo de los jóvenes católicos practicantes: 15%. Si en 2020 había en torno al 6% de jóvenes católicos practicantes, el barómetro BREC’2026 detecta un incremento cualitativo que dobla muy sobradamente ese volumen: tras la pandemia los jóvenes católicos practicantes han aumentado en total de 883 mil personas [1] (entre 18-34 años).
Para poder dimensionar la relevancia de ese volumen de actividad religiosa juvenil católica practicante, pensemos que según una encuesta de Eurostat en 2022, hay un 13,8% de jóvenes en España que realizan alguna actividad artística en cualquiera de sus modalidades. El catolicismo juvenil practicante en España tiene una magnitud numérica similar al de todos los jóvenes que practican alguna actividad artística.
Los jóvenes católicos practicantes son la mayor realidad juvenil de España
Sería difícil comparar la comunidad católica juvenil con cualquier organización juvenil porque tiene unas dimensiones muy lejos de cualquier entidad o movimiento juvenil. La mayor ONG en España, Cruz Roja, integra hasta 112 mil jóvenes –más de 12 veces menos que los jóvenes católicos practicantes– y los dos mayores sindicatos se estima que tienen unos 25 mil cada uno –aunque no hay datos oficiales publicados–. Las encuestas del INJUVE detectan un 2,5% de jóvenes sindicados, lo cual es seis veces menor que el porcentaje de jóvenes católicos practicantes.
Es tal la dimensión de la religiosidad juvenil en general –y el cristianismo y el catolicismo en especial–, que se hace incomprensible e incluso injusto que sean dimensiones ignoradas en los informes y encuestas actuales del INJUVE, ajenos a la mayor realidad organizacional, participativa y cultural de los jóvenes españoles.
SM: un millón más de jóvenes católicos
Según la encuesta SM, desde el año de la pandemia ha aumentado un millón de jóvenes católicos y medio millón de ellos son practicantes. Los datos resultantes del Informe Jóvenes Españoles 2026 de la Fundación SM proporciona datos (cuyo trabajo de campo también fue realizado, como el BREC, con una metodología de encuesta online) que confirman un giro que en apenas cinco años ha movido al menos a medio millón de jóvenes al catolicismo practicante y ha aumentado el conjunto de católicos jóvenes en un millón.
La encuesta de SM permite visualizar el itinerario histórico de los últimos cuarenta años. El flujo histórico de jóvenes católicos había seguido un descenso acusado, muy agudizado en las dos décadas que transcurrieron de 1984 a 2005. En dicho periodo los jóvenes católicos practicantes se redujeron a casi la mitad: del 19% de 1984 al 9,4%. Los siguientes quince años la bajada fue más suave, hasta descender al 5,9% del inicio de la pandemia.
El salto en los cinco años posteriores ha sido asombroso: se ha doblado sobradamente hasta congregar al 12,8% de jóvenes. Teniendo en cuenta que en enero de 2025 había 8,1 millones de jóvenes (8.088.868) entre 15 y 29 años, quiere decir que de nuevo se supera el millón de jóvenes católicos practicantes (1,035 millones, aproximadamente), el porcentaje que había al iniciar el siglo XXI. Es un añadido de 558 mil jóvenes.
El itinerario de los jóvenes católicos en general (que integra a los que practican y no), ha seguido un descenso parecido, pero más retrasado. De 1984 a 1999 perdió diez puntos (eran el 74% de la población joven y se llegó a inicio del siglo XX con 66,5%), luego se acentuó la pérdida hasta el 48,4% y después se fueron perdiendo contingentes de menor tamaño, pero continuos, hasta llegar en 2020 al 31,6%: un total de 2,556 millones.
El aumento en el lustro posterior a la pandemia sorprende: ha aumentado hasta ser el 45% de los jóvenes españoles entre 15 y 29 años, un total de 3,64 millones. Ha aumentado en cinco años un contingente de 1,083 millones de jóvenes católicos (entre practicantes y no practicantes). Esa subida se nota sobre todo en más jóvenes católicos que acuden a veces a liturgias, los “no muy practicantes”: eran el 11,7% en 2020 y subieron al 16% en 2025. Los no practicantes subieron solo dos puntos: del 14% en 2020 al 16,2% en 2025.
Comparación de las encuestas BREC y SM: 900.000 jóvenes practicantes más
La comparación entre ambas encuestas debe ser cauta porque el BREC incluye a jóvenes de 18 a 35 años, y la SM a jóvenes de 15 a 29 años. La media entre ambas encuestas BREC/SM revela un 13,8% de jóvenes católicos practicantes, lo cual supone un volumen de 1,5 millones de jóvenes entre 15 y 34 años. En total, 900.000 jóvenes católicos practicantes más entre 15 y 34 años de los que había en 2020 (cuando eran el 6%).
Si hacemos una media de los jóvenes católicos en general que encuentran BREC y SM, serían el 40,4% en 2025, un total de 4,43 millones. El 30% de jóvenes católicos entre 15 y 34 años suponía en 2020 un total de 3.026.928 jóvenes. De 2020 a 2025 hay una media de 1,4 millones más de católicos en general entre 15 y 34 años.
En resumen, SM encuentra un millón más de jóvenes católicos en general y la media del BREC/SM halla un incremento de 900.000 jóvenes católicos practicantes más entre 2020 y 2025. El resultado es un cambio cualitativo de tendencia a la que habrá que hacer seguimiento a través de otras encuestas en el tiempo.
[1] En enero de 2020 había en España 8.652.564 personas entre 18 y 34 años y en enero de 2025 eran 9.345.672. El 6% de jóvenes católicos practicantes en 2020 da un resultado de 519.154 jóvenes. El 15% en 2025 arroja un total de 1.401.855 jóvenes católicos practicantes.
