En el mensaje al Pueblo de Dios, dado a conocer durante la CXX Asamblea Plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano -celebrada del 13 al 17 de abril- los obispos de México aseguraron que las palabras del papa León XIV “resuenan con fuerza particular en nuestra realidad mexicana”.
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El llamado del Pontífice -del que se hicieron eco los obispos- se dio en Argel y es un exhorto a multiplicar “los oasis de paz, denunciemos y eliminemos las causas de la desesperación, luchemos contra quienes lucran con la desgracia ajena”.
Para los obispos, “esas palabras interpelan a gobernantes y ciudadanos, a grupos armados y a todos los que tienen en sus manos decisiones que afectan la vida de las personas. La paz no se construye con armas ni con discursos vacíos”.
“Un país que normaliza la muerte pierde vida”
En lo que respecta a los trabajos de la asamblea, el Episcopado Mexicano señaló que tuvieron “como finalidad animar y renovar nuestro compromiso de ser la Iglesia que el Resucitado quiere para nuestro tiempo, en diálogo con las nuevas realidades que vivimos, así contribuir a la construcción de la paz”.
Hicieron hincapié en que “no podemos acostumbrarnos al dolor ni volvernos indiferentes ante estas realidades. Detrás de cada crisis hay personas heridas, en búsqueda de sentido de vida que merecen ser acompañadas”.
Manifestaron que les “sigue preocupando la situación de inseguridad que vivimos en el país mostrada en los acontecimientos del pasado mes de febrero. Callar ante la inseguridad es traicionar el Evangelio. Un país que normaliza la muerte pierde vida, la violencia no solo destruye vidas, corrompe la esperanza”.
El camino para reconstruir el tejido social, en el amor de Jesús
Por lo anterior, hicieron un llamado “a la sociedad civil organizada para seguir trabajando por la paz y la reconciliación en el país, y construir juntos una historia cuyos frutos lo gocen las futuras generaciones”.
También se refirieron al centenario de la Guerra Cristera que este año “estamos celebrando, es testimonio de fe, donde miles de personas dieron su vida por la libertad religiosa con valentía y fidelidad. No es una memoria de confrontación, se recuerda con gratitud, no para dividir, sino aprender y construir”.
Asimismo, dijeron estar convencidos de que “en el amor de Jesús se encuentra el camino para reconstruir el tejido social y sanar nuestras heridas más profundas. La mayor riqueza de nuestro pueblo no es material, sino el don que Dios ha puesto en nuestro interior: la capacidad de amar”.
Mundial de Fútbol: “Vocación humana a la comunión entre pueblos”
Los obispos expresaron que durante el encuentro reflexionaron sobre el valor de la persona “y la relevancia de la vocación, no entendida como una realidad exclusiva del ministerio sacerdotal o de la vida consagrada, sino como la llamada personal que Dios, desde su infinito amor, dirige a cada persona”.
Destacaron que es la juventud la que “busca dar sentido a su vida desde la fe, en la escucha y acompañamiento con un lenguaje concreto para descubrir y vivir plenamente su propia vocación bautismal”.
Aseveraron que la Copa Mundial de Fútbol -a celebrarse del 11 de junio al 19 de julio en México, Estados Unidos y Canadá- “nos invita a… hacer de este evento un signo de la vocación humana a la comunión entre los pueblos y una oportunidad para mostrar que es posible vivir la fraternidad en la diversidad”.
CXX ASAMBLEA PLENARIA DE LA CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO
MENSAJE AL PUEBLO DE DIOS
Vivimos tiempos desafiantes: violencia, incertidumbre y corazones heridos. Pero también creemos firmemente que la esperanza no está perdida, porque Cristo ha vencido a la muerte y camina… pic.twitter.com/w6pzIxvFh2
— CEM (@IglesiaMexico) April 16, 2026
