La comunidad de la Fazenda vivió días de profunda alegría por la visita de los cuatro fundadores de la obra internacional que ofrecen un abordaje integral a los jóvenes, en plena vulnerabilidad, que luchan contra la dependencia de sustancias adictivas.
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Frey Hans Stapel, Nelson Giovanelli, Lucilene Rosendo e Iraci Leite fueron recibidos por el obispo de Goya, Adolfo Canecín, en la zona rural de Santa Lucía. El encuentro marcado por el espíritu del Sínodo de la Sinodalidad, la comunión fraterna y la misión compartida al servicio de quienes más necesitan esperanza.
Estuvieron presentes los presbíteros Daniel Alarcón Sotelo, Andrés Solís y el presbítero Rubén Cattay, junto al diácono Héctor Enríquez.
Acompañamiento y servicio
El equipo de conducción diocesano de la Fazenda (Andrea, Arami y Lucía) coordinaron el encuentro junto a los jóvenes estudiantes que asiste a los colegios de Santa Lucía, Cecilio Echevarría y Cruz de los Milagros, que integran los denominados “Chicos Preventores”, una propuesta inspirada en el carisma de la Esperanza que busca acompañar y ayudar a compañeros y amigos que atraviesan situaciones de consumo problemático.
Participaron también los voluntarios y miembros de la comisión de la Fazenda, compartiendo momentos de formación y reflexión junto a los fundadores. Asimismo, profundizaron sobre el carisma de la obra y el valor de la recuperación integral desde la fe, la vida comunitaria y la fraternidad.
El obispo Canecín convocó al clero local a conocer más profundamente este carisma, y alentó a promoverlo en las distintas comunidades parroquiales como signo concreto de una Iglesia sinodal que camina unida en la misión y en el acompañamiento de las personas más vulnerables.
La visita dejó un fuerte mensaje de comunión, escucha y misión compartida, renovando el compromiso de la Iglesia diocesana de Goya de seguir acompañando, desde una mirada sinodal, a quienes buscan reconstruir sus vidas desde la esperanza.
