España

Ramón Valdivia: “Los menores migrantes siempre son desprotegidos”

| 28/09/2026 - 08:06

El administrador apostólico de Cádiz y Ceuta preside la eucaristía en la catedral denunciando que los católicos “no somos portadores de una frontera que trata de limitar ideas políticas”





El administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Ramón Valdivia, presidió este domingo en la catedral la eucaristía con motivo de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado. El obispo auxiliar de Sevilla expuso en su homilía que la Iglesia está llamada a no levantar muros: “No somos portadores de un pasaporte, sino de un corazón grande; no de una frontera que trata de limitar ideas políticas, sino de una misma fe que nos hace reconocernos unos y otros pertenecientes a la misma familia”.



Sabedor de las complejas aristas que conforman la crisis ceutí, Valdivia no se refirió directamente a la realidad de la Ciudad Autónoma, pero sus reflexiones sí buscaban rebajar la tensión en medio de la encrucijada a la vez que defender los postulados eclesiales en materia migratoria.

Mis pequeños

El obispo subrayó la necesidad de defender la dignidad de los menores migrantes, en la línea del lema de esta jornada, inspirado en el Evangelio de Mateo: “Incluso uno solo de estos mis pequeños”. “Son pequeños, son frágiles, que, a veces, pueden ser manipulados y siempre son desprotegidos”, comentó, refiriéndose a los niños y a los adolescentes. Para ellos, reclamó una atención digna: “Todos necesitamos unos cuidados que son absolutamente primordiales y básicos”.

Ramón Valdivia, en la catedral de Cádiz. Foto: Diócesis de Cádiz

Dando un paso más, el administrador apostólico reivindicó la diversidad cultural que hoy conforma la Diócesis de Cádiz y Ceuta, con sacerdotes, religiosos y laicos de diferentes nacionalidades: “La gran fuerza de esta Iglesia es que todos somos peregrinos, que todos somos migrantes, que todos tenemos que caminar”.

Para la celebración, la catedral se engalanó con banderas de los países de los que proceden los migrantes católicos presentes en Cádiz y Ceuta. La misa fue el punto de partida para una jornada de encuentro que continuó en el Centro Tartessos de Cádiz, con un almuerzo compuesto por platos de diferentes culturas, así como por bailes tradicionales y actividades lúdicas y deportivas.

Noticias relacionadas