En el vuelo hacia París, el Pontífice asegura haber seguido la emergencia de la Ciudad Autónoma “desde el primer día” y la califica de “crisis humanitaria”
León XIV, con la periodista Eva Fernández. Foto: Efe
La realidad social de España se ha colado hoy en el vuelo papal de Roma a París. Durante el habitual saludo del Pontífice a los periodistas, en este caso unos ochenta de veinte países, León XIV se refirió a la compleja situación que atraviesa Ceuta.
El Papa aseguró que ha seguido lo sucedido en la Ciudad Autónoma “desde el primer día”. “Es una crisis que tiene detrás causas de diversa índole. Hay que entender cómo responder para evitar este tipo de emergencias. Ha sido realmente una crisis humanitaria”, comentó.
Junto a esta cuestión, la vaticanista de la Cadena Cope, Eva Fernández, entregó al Pontífice una pieza elaborada con madera quemada de la zona de San Martín de Valdeiglesias y que contiene en su interior una cruz y cenizas recogidas tras los incendios que asolaron durante el verano la Sierra Oeste de Madrid.
Fernández preguntó al Papa sobre su primer pensamiento cuando le informan de estas catástrofes. “Oración por los que están sufriendo, pensando también en este caso de los incendios la gran responsabilidad que tenemos para cuidar el mundo la casa común”, comentó, sabedor de que “la oración siempre nos da fuerza”.
Además de Ceuta y los fuegos, León XIV no dudó en sacar a relucir el problema que surgió el pasado junio en Tenerife, cuando el avión de Iberia no pudo trasladarles a Roma por un fallo técnico. Ese problema llevó al Papa a volar en el Falcon que le ofreció el rey Felipe VI, pero que obligó a los periodistas a viajar en un vuelo posterior y a anular la rueda de prensa que siempre se celebran tras una visita de este calibre. “Quisiera hacer una mención especial a aquellos de vosotros que viajasteis conmigo cuando regresamos a Roma desde España. Y quiero disculparme personalmente por un incidente, con el que no tengo nada que ver, pero sé que ha dejado a algunos de vosotros descontentos por el hecho de que no pudiéramos viajar juntos de vuelta a Roma”, comentó el Papa agustino.
Amén de estas cuestiones, micrófono en mano, Robert Prevost compartió con los comunicadores sus inquietudes sobre el que es su quinto viaje apostólico. “En primer lugar, viajo a Francia, al igual que a cualquier otra parte del mundo, como seguidor de Jesucristo para anunciar la paz, la paz de Cristo en todo el mundo. Es un mensaje que, como todos sabemos, es importante en este momento”, apuntó.
Sobre la polémica abierta sobre el uso de la Inteligencia Artificial y el futuro de la humanidad, León XIV apuntó que “Nuestra Comisión vaticana está en contacto con muchos de los líderes del mundo de la IA y estamos continuando el diálogo que espero haber iniciado con la encíclica”. “Creo que muchos de ellos están abiertos a buscar formas de garantizar que la IA no sustituya ni destruya a la humanidad, sino que sea más bien una herramienta al servicio de los seres humanos. Están surgiendo cosas positivas”, reflexionó en el vuelo.
Especialmente significativo fue el saludo que dirigió al corresponsal de la CNN, Christopher Lamb, después del veto del presidente Donald Trump a los compañeros del suyo y de otros medios. “Me alegro mucho de que estéis todos aquí y creo que es necesario, que es muy importante, que haya una buena cobertura mediática en todas partes y para todos”, expuso el Papa cuando Lamb le pidió unas palabras para “los colegas que han tenido dificultades con la Casa Blanca”.