En el marco de su Asamblea Plenaria de junio, la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés), apoyó el avance de la causa de beatificación y canonización a nivel diocesano, del sacerdote Joseph Francis Buh y el laico John Rick Miller.
- ¿Todavía no sigues a Vida Nueva en INSTAGRAM?
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
Al realizar la consulta canónica, la USCCB destacó que el padre Buh pasó décadas evangelizando y sirviendo a las necesidades espirituales de las comunidades indígenas y los colonos fronterizos, en el norte de Minnesota, a finales del siglo XIX.
El obispo Thomas John Paprocki, presidente del Comité de Asuntos Canónicos y Gobernanza de la Iglesia de la USCCB, así como el obispo de la Diócesis de Duluth, Daniel J. Felton y el arzobispo de Miami, Thomas Wenski, fueron los encargados de facilitar la discusión de los obispos.
“Buh vio a Cristo en aquellos a quienes asistió”
De acuerdo con información de la USCCB, el sacerdote Buh nació el 17 de marzo de 1833 en Zadobje, Eslovenia. “Ingresó en el seminario y sobresalió académicamente, dominando polaco, latín, francés y alemán. Sus habilidades lingüísticas más tarde ayudarían a su trabajo misionero”.
Buh murió el 2 de febrero de 1922, a la edad de 88 años; “durante sus sesenta y cuatro años de sacerdocio, monseñor Buh fundó o incorporó cincuenta y siete parroquias, publicó libros y periódicos, y fomentó un movimiento fraternal que continúa beneficiando a las familias católicas”.
“Monseñor Buh vio a Cristo en aquellos a quienes asistió: los mineros, las madres, las comunidades indígenas y los inmigrantes. Su incansable celo misionero sirve como un recordatorio para confiar completamente en Dios, conocer a las personas y llevarlas a Cristo con humildad y alegría”.
Santa Margaret D’Youville y san André Bessette, antepasados de Miller
En tanto, el siervo de Dios, John Rick Miller, hombre de familia, empresario y misionero internacional, dedicó sus esfuerzos misioneros a promover la consagración y la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, así como a la adoración del Santísimo Sacramento.
La USCCB destacó que Miller nació el 10 de julio de 1948 en Nueva York. Su familia era de ascendencia franco-canadiense, y entre sus antepasados estaban santa Margaret D’Youville y san André Bessette.
Murió el 30 de mayo de 2015, de cáncer de esófago. Sus restos descansan bajo la explanada al exterior de la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe en Doral, Florida, que se ha convertido en un destino de peregrinación para los fieles.
