La tragedia de los incendios que asolan distintos puntos de España ha estado presente este domingo en las palabras de León XIV tras el rezo del Ángelus. Y es que, desde la Plaza de la Libertad de Castel Gandolfo, donde el Pontífice continúa su descanso estival, ha querido expresar públicamente su cercanía a quienes están sufriendo las consecuencias del fuego.
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“Manifiesto mi cercanía y pido rezar por todas las personas afectadas y por el trabajo de los equipos de protección”, ha señalado al término de la oración mariana, en referencia a los incendios que han obligado a evacuar a miles de personas en distintos puntos del país y que mantienen movilizados a centenares de efectivos de emergencias.
El Reino de Dios, un tesoro que cambia la vida
En su catequesis previa al Ángelus, el Papa ha centrado su reflexión en las parábolas del Reino de Dios propuestas por la liturgia de este domingo, comparándolo con “un tesoro escondido” y “una perla de gran valor”. “El encuentro con su Reino es un punto de inflexión que no limita, sino que amplía la vida. Si algo debe cambiar ahora, es para tener más posibilidades, no menos”, ha afirmado.
El Pontífice ha destacado, además, que ese Reino se revela en la vida cotidiana y está abierto a todos, independientemente de su origen, condición o responsabilidades. Como muestran las parábolas del evangelio, Dios sale al encuentro de campesinos, comerciantes, pescadores, mujeres, pastores o administradores, recordando que nadie queda excluido de la llamada del Evangelio.
Frente al consumismo
León XIV ha concluido su meditación invitando a pedir el mismo don que solicitó el rey Salomón: la sabiduría para reconocer aquello que verdaderamente merece la pena. “Mientras la industria del consumo nos altera el gusto, creando siempre nuevas necesidades para luego vendernos respuestas que no sacian y, a veces, envenenan el corazón, debemos aprender a captar lo que realmente importa”, ha señalado.
Ese verdadero tesoro, ha explicado, no consiste en la acumulación de bienes, sino en “la relación con Dios”, una experiencia que abre a la alegría y hace posible vivir de un modo nuevo también las relaciones con los demás.
