El papa León XIV había tomado la costumbre de responder a preguntas espontáneas de los periodistas cada martes a la salida de Castel Gandolfo. Sin embargo, este martes, 19 de mayo, al abandonar Villa Barberini, el Pontífice fue aclamado por una multitud tras sus 24 horas semanales de desconexión.
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Durante el emotivo encuentro, saludó a peregrinos de diversas nacionalidades y ofreció una bendición especial a unos padres que recientemente perdieron a su hijo. Mientras, ni rastro de los micrófonos de los medios, segun recogen las imágenes de los medios vaticanos.
Cantos franciscanos
Tras pasar este día y medio combinando descanso y trabajo en Castel Gandolfo, el papa León XIV fue despedido en la tarde del martes por una entusiasta multitud a su salida de Villa Barberini. Entre vítores de “¡papa León!” y “¡viva el Papa!“, los asistentes entonaron el ‘Benedicat‘, un tradicional canto franciscano.
El Pontífice no dudó en acercarse a la gente, estrechando manos y saludando afectuosamente a grupos de peregrinos latinoamericanos provenientes de México, Brasil, Guatemala y Nicaragua, según recoge los medios vaticanos.
En medio de una multitud que intentaba capturar el momento con sus móviles, el Papa protagonizó simpáticos intercambios, como el trueque de su propio solideo por otro idéntico que le ofreció un fiel –gesto de intercambio propio de los papas–. Además, recibió diversos obsequios, entre ellos libros, cartas y unas galletas traídas desde Chiclayo, la sede de la que fue obispo en Perú.
Sin embargo, el momento más conmovedor de la jornada se produjo cuando el Pontífice se detuvo a reconfortar y bendecir a un matrimonio que atraviesa la trágica pérdida de su hijo de 22 años.
