África

León XIV saca su faceta más enérgica en Bata: “¡La Iglesia necesita de vuestro entusiasmo! ¡El futuro es vuestro!”

| 22/04/2026 - 18:57

El Papa preside un encuentro con jóvenes y familias en el estadio de la ciudad de Guinea Ecuatorial





Tarde de multitudes para León XIV en Guinea Ecuatorial. Tras una intensa mañana en Mongomo y una emotiva visita a la prisión de Bata, el Papa culminó su segunda jornada en el país centroafricano con un encuentro con jóvenes y familias en el estadio de la ciudad.



A las cuatro de la tarde, dos horas antes de que comenzara la fiesta, el personal estaba entregado a un ‘speaker’ que lo mismo tarareaba ‘Ven a la fiesta’ que ‘Tengo un amigo que me ama’. Y una hora antes del acto, una tormenta irrumpió en el terreno de juego.

Inspiración y belleza

La lluvia no frenó la alegría contagiosa de los ecuatoguineanos ya se percibía antes de que Robert Prevost irrumpiera en el lugar que se convirtió en un griterío desbordante cuando apareció en el terreno de juego. Tanto es así que cuando fue su turno para intervenir, después de escuchar los testimonios de un adolescente, una joven, un sacerdote y un matrimonio, el Pontífice tuvo que abrir paso a su voz ante la acogida de su auditorio. El Papa alzó la voz y exclamó: “¡La Iglesia necesita del entusiasmo de todos vosotros!”.

Robert Prevost sacó su faceta más enérgica, arrancando constantes ovaciones de los jóvenes y adultos que le llevó a sentenciar mirando fijamente a su auditorio: “¡El futuro es vuestro!”. “La luz más resplandeciente ahora es la de sus ojos, sus rostros, sus sonrisas y sus cantos, en los que todo da testimonio de que Cristo es alegría, sentido, inspiración y belleza para nuestra vida”, elogió el Pontífice de sus anfitriones.

Peregrinas, en la vigilia de León XIV en Bata

El Papa partió del bastón, la red, la reproducción de una lista, la barca y el instrumento musical que le presentaron como símbolos de la identidad nacional para reconocer en ellos valores como “el servicio, la unidad, la hospitalidad, la confianza y la fiesta”. “Es el legado luminoso y arduo del que ustedes, queridos jóvenes, están llamados a ser, en la fe, el fundamento de su futuro y del futuro de esta tierra”, verbalizó el Papa agustino.

Una vida entregada

“Una vida entregada a Dios es una vida feliz, que se renueva cada día en la oración, en los sacramentos y en el encuentro con los hermanos y hermanas que el Señor pone en nuestro camino”, elogió sobre la vocación al sacerdocio en la vida religiosa. Pero también aplaudió la entrega de los laicos a través del matrimonio, con la capacidad para “abandonarse confiados en Dios, para que sus familias puedan crecer en la unión, acoger la vida como un don que hay que custodiar y educar para el encuentro con el Señor”.

León XIV llegó a asegurar que “ser esposos y padres es una misión apasionante, una alianza que hay que vivir día a día, en la que se redescubren siempre nuevos el uno para el otro, hacedores, junto con Dios, del milagro de la vida y constructores de felicidad, para ustedes y para sus hijos”.

Recogiendo todas las historias en primera persona que escuchó durante la tarde, León XIV expuso a los ecuatoguineanos que “la luz de la caridad, cultivada en los hogares y vivida en la fe, puede transformar verdaderamente el mundo, incluso en sus estructuras e instituciones, para que cada persona se sienta respetada y nadie sea olvidado”.

Noticias relacionadas