Han participado los 36 prelados del país, quienes compartieron criterios y lecturas comunes desde la misión pastoral de la Iglesia.
Obispos ecuatorianos
Los obispos de Ecuador celebraron la versión 159 de su asamblea plenaria en Quito con un tema central: la realidad social y política del país.
Sobre todo en momentos cuando Ecuador atraviesa una crisis diplomática con Colombia por la guerra arancelaria, la violencia criminal del narcotráfico sigue arrebatando la tranquilidad ciudadana y una crisis energética que parece no tener respuesta en el corto plazo.
Así pues, los 36 prelados del país, con este telón de fondo, compartieron criterios y lecturas comunes desde la misión pastoral de la Iglesia.
El cardenal Luis Cabrera, arzobispo de Guayaquil y presidente del Episcopado, recordó que en medio de las situaciones complejas “Dios sigue obrando”, porque la esperanza es el fundamento de la Pascua.
Pidió a sus hermanos “no se cansen de ser pastores, de hablar de paz, de insistir en el perdón y en la reconciliación” de todos los ecuatorianos.
El cardenal Cabrera señaló que “la pobreza persistente, la corrupción enquistada y una violencia que parece haberse vuelto cotidiana” sigue afectando a la gente.
Advirtió que ante la fragilidad de las democracias se erigen formas de autoritarismo que impactan la dignidad humana.
Sin embargo, no todo está perdido – matizó –, porque en medio de la oscuridad “siguen latiendo valores profundamente humanos y evangélicos” como la honestidad, la justicia y la solidaridad.
Invitó a sus hermanos a perseverar en la misión, a no dejarse desalentar por el desasosiego, la apatía. Pidió que sigan siendo un hospital de campaña en medio de las dificultades para anunciar que Cristo vino a traer la paz al mundo.
Los obispos ecuatorianos también abordaron el tema sinodal, para ello revisaron temas como la presencia y participación de la mujer en la Iglesia, y la formación en los seminarios.
También han puesto la lupa en el entorno digital, donde consideran se tiene una gran oportunidad para salir a evangelizar por ser un “ámbito en constante crecimiento”.
La evangelización digital plantea nuevos retos, que los obispos quieren asumir de la mano de los jóvenes, por ello, la agenda incluyó aquellas iniciativas en marcha como la Jornada Nacional de la Juventud, y experiencias de cooperación fraterna entre Múnich-Freising y Ecuador.
En estos días de trabajo han trazado un itinerario para su venidera visita ad límina, pautada para noviembre. Finalizaron compilando líneas pastorales de trabajo para aplicar en todo Ecuador.