Vaticano

León XIV: “La democracia sin moral es tiranía”

| 14/04/2026 - 18:14

“La concentración del poder tecnológico, económico y militar en pocas manos amenaza tanto la participación democrática de los pueblos como la concordia internacional”, ha dicho el Papa en su mensaje a la Sesión Plenaria de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales





“La democracia permanece sana solo cuando está arraigada en la ley moral y en una verdadera visión de la persona humana. Si carece de este fundamento, corre el riesgo de convertirse en una tiranía de la mayoría o en una máscara para el dominio de élites económicas y tecnológicas”. Así de tajante se ha mostrado el papa León XIV en su mensaje a la Sesión Plenaria de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales.



La plenaria se está celebrando con el tema ‘Los usos del poder: legitimidad, democracia y la reconfiguración del orden internacional’, algo que, para el Papa, es “particularmente oportuno”, ya que “orienta nuestra reflexión hacia el ejercicio del poder, un elemento decisivo para construir la paz dentro de las naciones y entre ellas en este momento de profundo cambio global”.

De esta manera, el pontífice recuerda en su mensaje que la doctrina social de la Iglesia considera el poder “no como un fin en sí mismo, sino como un medio ordenado al bien común”. “Esto implica que la legitimidad de la autoridad no depende de la acumulación de fuerza económica o tecnológica, sino de la sabiduría y la virtud con que se ejerce”, ha explicado.

León XIV: “La democracia reconoce la dignidad humana”

“En efecto, la sabiduría nos permite discernir y buscar lo verdadero y lo bueno, en lugar de bienes aparentes y de la vanagloria, en medio de las circunstancias de la vida cotidiana”, asevera León XIV, subrayando que “esta sabiduría es inseparable de las virtudes morales, que fortalecen nuestro deseo de promover el bien común”.

Del mismo modo, el Papa apunta q “también la templanza resulta esencial para el uso legítimo de la autoridad, pues la verdadera templanza frena la autoexaltación desordenada y actúa como un límite frente al abuso de poder”. Y es precisamente en “esta comprensión del poder legítimo encuentra una de sus más altas expresiones en la democracia auténtica”.

“Lejos de ser un mero procedimiento, la democracia reconoce la dignidad de cada persona y llama a cada ciudadano a participar responsablemente en la búsqueda del bien común“, subraya León XIV.

Por otro lado, el pontífice apunta que “los mismos principios que orientan el ejercicio de la autoridad dentro de las naciones deben igualmente guiar el orden internacional, una verdad especialmente importante en un tiempo en el que las rivalidades estratégicas y los cambios de alianzas están redefiniendo las relaciones globales”.

Urna electoral de Venezuela. Foto: EFE

El Papa y el orden internacional

De esta manera, el Papa recuerda que “el orden internacional justo y estable no puede surgir del simple equilibrio de poder ni de una lógica puramente tecnocrática”. De hecho, “la concentración del poder tecnológico, económico y militar en pocas manos amenaza tanto la participación democrática de los pueblos como la concordia internacional”.

Por último, el pontífice recuerda que, cuando los poderes terrenales amenazan la tranquilitas ordinis —la clásica definición agustiniana de la paz—, “debemos sacar esperanza del Reino de Dios, que, aunque no es de este mundo, ilumina las realidades de este mundo y revela su significado escatológico”.

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