La Semana de Vida Religiosa del ITVR afrontará del 8 al 11 de abril la crisis de la reducción de vocaciones con el cardenal Cristóbal López como cabeza de cartel
Sin paños calientes. Es así como el Instituto Teológico de Vida Religiosa afronta la 55 Semana de Vida Religiosa, que se celebrará en Madrid entre el 8 y el 11 de abril. El salón de actos del Paseo de Extremadura acogerá estas jornadas de formación, reflexión y encuentro que este año giran en torno al lema ‘Afrontar la reducción. Caminando y habitando en el desierto’.
Para ello, las conferencias se alternarán con mesas redondas y paneles experienciales, con el fin de dar luz a la actual crisis que afronta la vida consagrada en el mundo occidental, y particularmente España, por la falta de relevo vocacional. Así, la ponencia de apertura estará en manos de Fernando Vidal, el sociólogo y director de la cátedra ‘Amoris laetitia’ de la Universidad Pontificia Compillas’, que buscará responder a esta “encrucijada eclesial” desde esta interrogante: “¿Desplome o reconstrucción?”.
Será el cardenal arzobispo de Rabat, Cristóbal López, el responsable de rematar este ‘think tank’ con la conferencia de clausura: ‘“Has de ir por donde no sabes’. Ser en minoridad”Se trata de una invitación que evoca directamente a uno de los versos más célebres de san Juan de la Cruz, y que supone una llamada a dejar a un lado las aparentes dificultades para afrontar esta coyuntura desde la audacia evangélica.
Junto a ellos, tomarán la palabra, entre otros, el salesiano Juan Bartolomé, el franciscano Lluis Oviedo o el carmelita descalzo Andriamihaja Dominique Rakotobe, amén de la biblista Carmen Yebra y el teólogo Ángel Cordovilla.
Durante estas cuatro jornadas de trabajo, también habrá hueco para abordar ‘las tempestades de la vida’ desde la mirada de la serie ‘The Chosen’, una propuesta que abordará Gabriel López Santamaría, director de Católicos en Red.
Además, la eucaristía de apertura la presidirá el obispo claretiano de León, Luis Ángel de las Heras, mientras que la clausura correrá a cargo del cardenal claretiano Aquilino Bocos.