La Confederación Interamericana de Educación Católica (CIEC) ha renovado su estructura durante su 63.ª Asamblea General, celebrada en Lima (Perú), en el marco de su 29° Congreso continental, confiando nuevamente el timón del barco al colombiano Oscar Pérez Sayago, pero esta vez como el primer director general de este organismo, que cuenta con 80 años de trayectoria. Bajo esta encomienda, Pérez aspira abrir “una nueva etapa de trabajo, diálogo y proyección continental al servicio de una educación con identidad, calidad y sentido evangelizador”.
Desde 2017, este laico –también el primero en liderar la CIEC– fue reelegido en dos periodos consecutivos como secretario general. Por eso, agradeció al clero, vida religiosa y laicado que integra a esta red de redes el apoyo depositado, por lo que asume este reto como “una oportunidad renovada para seguir fortaleciendo la misión educativa de la Iglesia”. Pérez ha ocupado también cargos como la vicepresidencia de la Oficina Internacional de Educación Católica (OIEC) además de ser uno de los principales promotores del Pacto Educativo Global en Latinoamérica. Es autor y compilador de varios textos que sirven de guía para educadores católicos, entre ellos: ‘El Proyecto Educativo de Francisco. Cuidar la Casa Común: Nuestro aporte al Pacto Educativo Global’ y ‘La escuela católica en América: aprender a desaprender’.
PREGUNTA.- ¿Cómo describe el desarrollo de la Asamblea?
RESPUESTA.- En su historia y, respondiendo a la ley colombiana donde hacemos presencia, actualizó los estatutos gracias al apoyo del dominico Mauricio Galeano, quien hizo todo el estudio, la configuración y la respuesta. Es así como la Asamblea, atendiendo al marco jurídico, como una entidad sin ánimo de lucro ante la DIAN (Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales) y los organismos fiscales, procedió a esta renovación y, por ende, a las funciones que cumplimos en Colombia.
P.- ¿Cuáles son sus nuevas funciones en su nuevo cargo en la CIEC?
R.- Precisamente la CIEC, como no tenía un presidente, sino la figura de secretario general, la ley colombiana exige una figura de mayor peso legal, que pueda responder a las dinámicas que exige el Estado colombiano. Por eso, la Confederación decide tener un puesto de director general, que sigue siendo la representación legal de la organización en Colombia, pero también un puesto que le otorgue mayor responsabilidad y, sobre todo, responder a los desafíos que requieren las entidades sin ánimo de lucro en el país.
P.- En esta nueva etapa de la CIEC, ¿qué propuestas tiene previstas desarrollar?
R.- Seguiremos trabajando el tema de la identidad y la misión, ambos fundamentales; pero hay temas urgentes como el Pacto Educativo Global, que ya León XIV nos ha insistido en concretar. También hay tres prioridades que el Papa, desde que fue elegido, nos pidió cultivar: la vida espiritual, humanizar la cultura digital y, sobre todo, la paz desarmada y desarmante; este último será un objetivo de trabajo pedagógico y metodológico desde las escuelas católicas.