“Fui testigo de su sufrimiento, pero sobre todo de su valentía y determinación para servir al Pueblo de Dios hasta el final”, confesó el cardenal protodiácono en el último día de los novendiales
El cardenal Dominique Mamberti, protodiácono del Colegio cardenalicio –y, por lo tanto encargado de presentar al mundo entero al nuevo papa– ha presidido la celebración de la misa en el último día de los novendiales tras el funeral del papa Francisco. El purpurado francés cierra así el luto por el pontífice difunto cumpliendo la tradición de presidir la celebración que está reservada para la llamada Capilla Papal. Al ser un domingo de Pascua el color blanco ha sustituido al rojo propio del luto papal.
Para Mamberti “el papa Francisco ha sido fiel a su misión hasta el máximo desgaste de sus fuerzas”. En su homilía subrayó que el pontífice fallecido “animado por el amor del Señor y llevado por su gracia, ha sido fiel a su misión hasta el máximo desgaste de sus fuerzas”, en referencia a su última bendición pascual. “Fui testigo de su sufrimiento, pero sobre todo de su valentía y determinación para servir al Pueblo de Dios hasta el final”, confesó el purpurado.
El cardenal destacó además de Francisco que “su intensa vida pastoral se fundamentaba en los largos momentos de oración que la disciplina ignaciana había impreso en él”. En este sentido subrayó el papel de su devoción mariana, especialmente a la ‘Salus Populi Romani’ junto a la que descansa y a quien, concluyó, “lo encomendamos con gratitud y confianza a la intercesión de la Madre del Señor y Madre nuestra”.