Obispo nicaragüense llama cínicos a quienes dicen estar con el pueblo, pero solo lo usan para tapar su corrupción

El autoexiliado Silvio Báez se refirió de manera indirecta al presidente Daniel Ortega, quien desde 2018 lleva a cabo una persecución religiosa en Nicaragua

Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua

El obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, utilizó su homilía dominical para arremeter de nuevo, aunque de forma indirecta, contra el presidente Daniel Ortega, quien desde hace cinco años lleva a cabo una persecución contra la Iglesia católica, a la que acusa de haber orquestado un intento golpe de Estado.



Esta persecución religiosa tiene al obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez, en la cárcel, así como a varios sacerdotes exiliados en Roma y Estados Unidos, entre ellos a Báez, quien en el 2019 se vio obligado a salir del país centroamericano tras descubrirse un plan para asesinarle.

El domingo 29 de octubre, Báez también criticó fuertemente a Ortega al señalar que quienes explotan a los pobres y oprimen a los pueblos, no sólo no conocen ni aman a Dios, sino que cometen un gran pecado: corroen la fraternidad y devastan la sociedad.

Los escribas y fariseos de hoy

Este domingo, al reflexionar en el pasaje evangélico en el que Jesús condena fuertemente a las autoridades de Israel representadas en los escribas y fariseos, por su vida incoherente, pues “Dicen una cosa y hacen otra“, Báez aseguró que Jesús nunca soportó la mentira, la hipocresía y la doblez de vida.

Lamentó que esta situación haya trascendido en el tiempo, no sólo en la religión sino en todos los ámbitos de las relaciones humanas, pues -dijo- la incoherencia del corazón es propia del ser humano.

Sin embargo -advirtió- “el problema es cuando esta incoherencia se vuelve todo un estilo de vida, cuando arraiga en el corazón y nos volvemos personas dobles, mentirosas, que prometen y nunca cumplen, que dicen y hacen lo contrario. Estas son personas incoherentes. No tienen credibilidad ni son confiables”.

Doblez de vida

Silvio Báez se refirió de manera particular a quienes afirman luchar por la justicia y defender los derechos humanos, “pero en su vida, en su conducta, irrespetan a quien piensa distinto, actúan con autoritarismo, humillan, excluyen y propician relaciones de sometimiento”.

Y añadió: “Hay quienes se autoproclaman revolucionarios, pero que no están dispuestos a revolucionar su corazón. No se plantean transformar sus vidas pues son incapaces de aceptar los errores cometidos”.

En clara alusión al presidente Daniel Ortega, añadió: “no podemos dejar de lado el cinismo de los que dicen ser socialistas y solidarios, pero lo que menos hacen es socializar pues viven encerrados en su búnker por miedo. Ni tampoco son solidarios, pues viven destrozando el entramado social, y todo lo que hacen es para enriquecerse y proteger sus propios intereses y privilegios”.

Esta gente cínica -abundó- “dice estar con el pueblo, pero lo que hacen es usar al pueblo como pretexto para tapar sus actos de corrupción. Llegan incluso a hablar y autoproclamarse pueblo-presidente, pero luego piensan en lugar del pueblo y anulan a este mismo pueblo impidiéndole ejercer sus libertades fundamentales”.

Nicaragua necesita líderes sin doblez

Finalmente, Silvio Báez recordó que la convivencia humana es más sana y se hace mucho bien a los demás cuando en el corazón no hay doblez. “La sociedad necesita líderes íntegros cuya vida genere confianza”.

Necesitamos personas de una sola cara, que caminen en la verdad, que hagan lo que dicen, que cumplan lo que prometen”, concluyó.

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