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“El resurgir del nacionalismo puede fácilmente llevar al fundamentalismo religioso”, advierte Camilleri

  • El subsecretario para las Relaciones con los Estados lamenta que quienes “no pertenecen al grupo mayoritario” pueden sufrir “discriminación, marginación y persecución”
  • Los líderes religiosos tienen una “importante responsabilidad para promover la coexistencia pacífica a través del mutuo diálogo y el entendimiento”

Cristianos coptos en Egipto

“El resurgir del nacionalismo en algunos países, combinado con la afirmación agresiva de la identidad religiosa, puede fácilmente llevar al fundamentalismo religioso. Las personas o grupos que no pertenecen al grupo mayoritario étnico o religioso pueden no solo sufrir discriminación, sino también marginación y persecución”. La advertencia es de monseñor Antoine Camilleri, subsecretario para las Relaciones con los Estados, y la dejó el pasado lunes durante una conferencia celebrada en la basílica romana de San Bartolomeo all’Isola, con motivo de una iniciativa sobre la persecución a los cristianos.

‘Viceministro’ de Asuntos Exteriores de la Santa Sede, Camilleri denunció cómo en algunas partes del mundo se produce hoy un acoso “que podría ser considerado como una forma de genocidio”. En particular lamentó cómo en lugares donde los cristianos han estado presentes desde sus orígenes se ven “sistemáticamente eliminados de las sociedades y culturas”.

Otras formas de acoso

Estos comportamientos son en ocasiones fruto de la “manipulación política de las religiones”, por lo que el alto cargo vaticano pidió a los Gobiernos de los países que “se pregunten” si están de verdad comprometidos con “la defensa de la libertad religiosa y el combate a la persecución” religiosa. Esta última puede manifestarse también en formas “menos radicales” incluso en democracias consolidadas, como ocurre cuando se “criminaliza o penaliza” a los líderes religiosos por defender de manera pública los principios de su fe, “especialmente en lo relativo a las áreas de la vida, el matrimonio y la familia”.

Camilleri consideró que las religiones pueden ser un “factor importante” para lograr la “paz y unidad” por su búsqueda del “bien común”. En este sentido, destacó la aportación del Documento sobre la Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la Convivencia Común que el Papa Francisco firmó el pasado 4 de febrero durante su visita a Abu Dabi junto al gran imán de la universidad egipcia de Al Azhar, Ahmed al Tayyeb, principal autoridad doctrinal del islam suní. Es la mejor representación de la “importante responsabilidad que los líderes religiosos tienen para promover la coexistencia pacífica a través del mutuo diálogo y el entendimiento”.

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