Cardenal Stella: “El clericalismo ha contribuido a las diferentes formas de abusos”

Beniamino Stella, cardenal prefecto de la Congregación para el Clero

“Ciertamente, las recientes situaciones aparecidas en los titulares periodísticos que se refieren a los sacerdotes, traen a la luz situaciones dolorosas y recaen duramente sobre la vida de la Iglesia”. Así se refirió a los escándalos de abusos, ayer, 3 de septiembre, el prefecto de la Congregación para el Clero, el cardenal Beniamino Stella, en la apertura del Simposio del Clero portugués en Fátima.

Según Ecclesia, el purpurado defendió una acción “amplia y constante” para prevenir la “llaga” de los abusos sexuales y asegurar la protección de los menores. En este sentido, sostuvo que es necesario ofrecer los “mejores recursos” para la formación de los futuros sacerdotes. “Es significativo observar que el papa Francisco no piensa el problema de los abusos como una realidad a ser enfrentada solamente por la jerarquía de la Iglesia y por los sacerdotes; por el contrario, el propio clericalismo, y haber resumido muchas veces la Iglesia a una élite, generó un modo anómalo de entender la autoridad que desvalorizó la gracia bautismal y, no pocas veces, contribuyó a las formas de abusos, en primer lugar sobre la conciencia de las personas”.

Bajo el lema ‘El Padre: ministro y testigo de la alegría del Evangelio’, el simposio es, según las palabras de Stella, “una preciosa oportunidad para profundizar en la riqueza de las enseñanzas del papa Francisco”. Por otro lado, resaltó que “es necesario expresar un sincero reconocimiento al trabajo, precioso y escondido, de tantos sacerdotes esparcidos por el mundo, que ofrecen cotidianamente sus vidas al servicio del Pueblo de Dios”.

“El número de víctimas no es aún el real”

El arzobispo de Estrasburgo, Luc Ravel, publicará en las próximas semanas una carta pastoral sobre los abusos sexuales. Siguiendo al papa Francisco, exhorta a todos a no esconder hechos, incluso los que ocurrieron en el pasado. El prelado entiende el enfado de tantos católicos tras las revelaciones de casos de abusos y la forma de proceder de los obispos. “Entiendo que una persona que ama a la Iglesia está profundamente perturbada y que de este desorden nace una ira legítima”, explica en una entrevista a Famille Chrétienne.

“Debo admitir que en los últimos años me he dado cuenta, y no creo estar solo, de que he sido ingenuo”, mantiene. Pero “mi responsabilidad no es solo decir ‘los sacerdotes son pecadores’, sino que debo actuar”. Y es que “el Papa no quiere que hagamos cambios puntuales, sino profundamente estructurales”, añade. Sin embargo, “este trabajo recién comienza y se realizará paso a paso. No veo una solución radical en la que cortaríamos la cabeza a todos. Debemos trabajar en esta cuestión de la mentalidad eclesial a la luz de los textos del Concilio Vaticano II y con la ayuda del papa Francisco, a quien doy toda mi confianza a pesar del informe de Viganò”.

Según el prelado, hay que acabar con la cultura del silencio, porque “más allá de los obispos que han cubierto, hay un silencio más general del pueblo de Dios que todavía tenemos problemas para denunciar. En los treinta o más casos con los que tengo que lidiar en mi diócesis, cuando hablo con las víctimas, me doy cuenta de que la gente lo sabía y nadie decía nada”.  Por eso, “estoy profundamente convencido de que el número de víctimas conocidas aún no es el número real de víctimas”.

Los obispos misioneros, de seminario en Roma

La Congregación para la Evangelización de los Pueblos celebra el seminario de formación para los obispos recién nombrados en los territorios de misión. ¿El objetivo? Profundizar en el ministerio episcopal, formarse con informes sobre diferentes aspectos de la Iglesia, aprender más sobre la Curia romana e intercambiar experiencias, como señaló el cardenal Fernando Filoni en su presentación ayer en Roma.

“A través de todas las herramientas que tenemos disponibles aquí, en Roma, con personal especializado, también se les ofrece la oportunidad de discutir y escuchar. Por lo tanto, también es una oportunidad favorable para la comunión entre ellos”, recalcó el purpurado en una entrevista con Vatican News.

Asimismo, Filoni subrayó que, “además de la parte introductoria inicial sobre el tema en sí, siempre se prevé un diálogo donde los obispos puedan tratar temas que son un poco más específicos”. Y es que, “al tener experiencia de sus territorios, pueden intercambiar recíprocamente sobre la experiencia que están haciendo. Por lo tanto, aunque hay diversidad, esto es una oportunidad de mejora, de formación para que todos conozcan las experiencias de los demás, que, sin duda, ayuda a los obispos de otras diócesis”.

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