Editorial

La tolerancia cero con los abusos no se rebaja

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El Centro de Investigación y Formación de Protección al Menor (CEPROME) cumple diez años. Esta apuesta, nacida en el seno de la Iglesia mexicana, se ha convertido en un referente en la lucha antiabusos en todo el continente latinoamericano.



No hay más secreto en la credibilidad de la institución que el hecho de haber abordado esta lacra de manera integral, poniendo a las víctimas en el centro. Pero, sobre todo, huyendo de cualquier intento de maquillar o minusvalorar el problema.

Monaguillos arrodillados

Monaguillos arrodillados durante una misa. Foto: EFE

Es precisamente esa perspectiva de justicia restaurativa respecto al pasado, de determinación en el presente y de inversión en la creación de espacios seguros para el futuro la que ha permitido que el CEPROME pise firme como voz de anuncio y denuncia.

Antídoto

Sobre todo, desde esa primacía de la formación como el mejor antídoto que puede existir, tanto en una parroquia como en una congregación, en un centro educativo como en un movimiento, para llevar a cabo un marcaje inequívoco contra cualquier abuso de poder, conciencia, económico o sexual.

Y si Francisco supo respaldar este carácter profético,  León XIV ha ratificado el compromiso de la Santa Sede para no rebajar un ápice la tolerancia cero.