El informe Jóvenes Españoles 2026 de la Fundación SM dibuja una nueva generación tan plural como pragmática, a la que le preocupa por encima de todo tener cubiertas sus necesidades económicas, incluyendo un trabajo estable y una vivienda.
- A FONDO: Jóvenes Españoles 2026: la generación de la fe ‘random’
- ENTREVISTA: Juan María González-Anleo, sociólogo: “Rosalía encarna la fusión creativa de la religión”
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Estas prioridades hacen que orillen aquellas cuestiones vinculadas al bien común, como la defensa de la igualdad o la ecología. En paralelo, emergen otras tendencias preocupantes. Casi la mitad de los encuestados considera que una dictadura permite una convivencia más pacífica o una vuelta de estereotipos sexistas.
Además, la investigación certifica que el catolicismo se ha disparado en tan solo cinco años: de un 31,6% a un 45%. Sin embargo, el equipo que está detrás del estudio apunta que la desafección hacia el hecho religioso había sido tal hasta ahora, que las cifras no podían retroceder más. Asimismo, el estudio desvela que quienes se saben católicos practicantes estarían bebiendo de un particular cóctel de fe: a la vez que creen en Jesús de Nazaret, respaldarían la reencarnación, la magia, la predicción del futuro o el karma.
Esta mezcolanza habla, si no de una superficialidad, sí de un desconocimiento de los postulados básicos del cristianismo, lo que supone una llamada de atención directa a la Iglesia para que se replantee, una vez más, la acogida y el acompañamiento a los jóvenes.
A una generación nativa digital, pero analfabeta religiosa, no se le puede culpar de este mejunje espiritual. Sin embargo, sí se puede y se debe adaptar la pastoral con jóvenes para acercarse a ellos y encaminarles desde esa realidad, no desde los parámetros propios de una sociedad creyente que ya se ha esfumado. Sobre todo, teniendo en cuenta la apertura que dicen mostrar, según atestigua el informe.
El hecho de que no echen mano de Dios solo ante la enfermedad y la muerte, sino en su toma de decisiones cotidianas e, incluso, le hagan partícipe de sus momentos de felicidad, revela que algo se mueve en el corazón de estos chicos y chicas. El desafío radica en si se tienen las herramientas adaptadas para afrontarlo.
Exceso de emotivismo
No es un tema menor, tras la advertencia lanzada por los obispos hace unas semanas sobre el exceso de emotivismo en determinados métodos de impacto, que no de primer anuncio, y ante la preocupación manifiesta, tanto de Francisco como de León XIV, por una ideologización de la fe.
El próximo viaje del Papa será una oportunidad para que estos jóvenes escuchen al sucesor de Pedro, pero también será una responsabilidad para la Iglesia que este acontecimiento marque un antes y un después para evangelizar a la Generación Z desde la propia Generación Z.