Alguna vez te has preguntado ¿cómo fue tu encuentro con Dios? O si aún no ha sucedido. Muchas veces vamos por el camino de la fe sin tiempo para reflexionar algunos aspectos tan simples que tienen un gran impacto en nuestras vidas. Yo recuerdo que mi encuentro con el amor de Dios fue debido a una composición. Era muy joven y recuerdo que ese día tenía ganas de componer algo, simplemente tocar mi guitarra y expresarme por medio de la música.
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Mi formación espiritual no era algo que en ese tiempo me interesara. Era un católico promedio; con esto me refiero a que, iba a misa de vez en cuando y no valoraba los sacramentos con el debido rigor, quizá por mi juventud y la fe ofrecida de parte de mi familia; reconozco que mi madre fue fundamental para mi formación en mi fe. De tal manera y poniendo el contexto, entonces continúo con el relato.
Ese día llegué a casa y en mi habitación comencé a mirar mi entorno, tal vez buscando la inspiración, como si la pudiera encontrar en alguna esquina. Mi mirada se centró en el Cristo de mi cabecera, pensé: —¿Y si compongo algo para Dios? Ahí sucedió mi encuentro, la inspiración llegó y fue algo que no podía detener, sucedió ese día, estoy convencido de que fue el encuentro que cambiaría mi vida, el rumbo y mis verdaderos anhelos.
Cantos inspirados por el Espíritu Santo
En retrospectiva me veo frente al Cristo de mi cabecera y es una imagen que expresa tantas emociones y evoca tanta nostalgia: Dios, mi guitarra y yo. Esa tarde no solo compuse un canto, ese día escribí más de diez temas, todos ellos con la esencia de la fe y el amor que despertaba Cristo en mí. Mi vida cambió y sé que mi encuentro con el amor de Dios fue por medio de la música y de esto ya hace más de 30 años.
Me convertí en un ‘trovador del Señor‘ sin pretender nada más que compartir la alegría y consuelo que me daba expresar los cantos inspirados por el Espíritu Santo, nadie más que Él pudo ser el responsable de lo que salía de mi corazón transformado en melodía. Me emociona mucho recordar ese instante, porque ahí sucedió algo maravilloso con Dios, como también el cambio radical que nació cuando ese encuentro tocó mi vida.
De cantante a predicador, escritor y ahora en mi etapa de comunicador católico. “Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él. Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él”. 1 Juan 4,16. Los caminos del Señor son sorprendentes y cuando tienes un encuentro tal claro y preciso, te comparto que nunca vuelves a ser la misma persona.
“Con amor eterno te he amado; por eso he reservado para ti mi gracia”. Jeremías 31,3. Si aún no has tenido un encuentro con el amor de Dios, permite que suceda en tu vida, dale la oportunidad y abre tu corazón. No te va a defraudar, no habrá nada que perder y sí mucho que ganar. “Pero en todo esto vencemos por Aquel que nos amó”. Romanos 8,37.

