¿Hace falta una encíclica sobre la fraternidad universal?


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El viaje

En tiempo de movilidades reducidas, se ha sabido que el papa Francisco hará una visita relámpago y con séquito reducido el sábado 3 de octubre a Asís, al convento franciscano por antonomasia. “A las 15:00 horas, el papa celebrará la Santa Misa en la tumba de san Francisco y, al final firmará la encíclica”, señalaban desde el cenobio. Algo que se realizará “sin la participación de los fieles”.



No es la primera vez que el papa Francisco visita uno de los lugares del ‘poverello’ para firmar un documento. El pasado 1 de diciembre de 2019, Francisco visitó Greccio para presentar la carta apostólica ‘Admirabile signum’, en la que abordó el significado y el valor del belén. Antes, el 4 de enero de 2016, siendo ya Papa, Francisco había acudido a la pequeña población italiana en visita privada.

Finalmente este otoño, Asís recibirá la visita del Papa que ha adoptado el nombre de sus ciudadano más ilustre. Pospuesto el encuentro de economistas y emprendedores, la firma de esta encíclica será una oportunidad para recordar visitas anteriores. Atrás quedan las Jornadas de oración por la paz impulsadas por Juan Pablo II y continuadas con Benedicto XVI. También Francisco visitó la ciudad el 20 de septiembre de 2016 para celebrar allí la Jornada mundial de oración por la paz “Sed de Paz. Religiones y Culturas en diálogo”.

“Que se abra en definitiva una nueva época, en la que el mundo globalizado llegue a ser una familia de pueblos. Que se actúe con responsabilidad para construir una paz verdadera, que se preocupe de las necesidades auténticas de las personas y los pueblos, que impida los conflictos con la colaboración, que venza los odios y supere las barreras con el encuentro y el diálogo”, fue el llamamiento que surgió de aquel encuentro.

Primer viaje del papa Francisco a Asís.

La encíclica

En lo que se refiere a encíclicas –el tipo de documento más emblemático de los papas–, hasta ahora Francisco ha publicado dos: ‘Lumen fidei’ y ‘Laudato si’’. La primer completaba el ciclo de textos de Benedicto XVI en torno a las virtudes teologales, por eso se habló de encíclica “escrita a cuatro manos”. Firmada el 29 de junio de 2003, está organizada en 80 puntos a través de 4 capítulos sobre la salvación, la razonabilidad de la fe, la vivencia de esta en la comunidad eclesial y en la vida cotidiana de las personas.

La publicación de ‘Laudato si’’ hace ahora 5 años fue todo un acontecimiento. Era la primera encíclica sobre ecología en la historia de la Iglesia. Aunque la Biblia desde la primera página invita al cuidado de la creación, no había sido esta una prioridad en la agenda o el magisterio de los pontífices. Tampoco la Iglesia se había destacado por un gran apoyo a un movimiento, el ecologista, que ha ido creciendo en presencia y sensibilidad en todo el mundo.

Y entonces llegó la pandemia por el coronavirus. ‘Hermanos todos. sobre la fraternidad y la amistad social’, es el título que Francisco ha elegido para el documento de primer nivel que quedará como aportación de las lecciones del pontífice tras lo vivido en estos meses. La idea central es clave: la salida de la pandemia debe buscarse y construirse con fraternidad y solidaridad. Claves, profundamente evangélicas, con las que abordar –desde el punto de vista espiritual, teológico y social– el futuro del mundo abrumado por el coronavirus.

Un mensaje que está en sintonía con el nuevo ciclo de catequesis que ha comenzado Bergoglio en los miércoles de este mes de agosto en las audiencias generales, en el que retoma temas que han sido las insistencias de la bendición Urbi et Orbi especial o el ‘Plan para resucitar’ que Francisco escribió para Vida Nueva. En medio de los rebrotes, negociaciones por las vacunas y continuas vueltas a la normalidad al mundo –y a los cristianos– le vendrá bien una voz que le recuerde que estamos todos en la misma barca. Lecciones que van más allá de una pandemia.