León XIV invita a dedicar tiempo al silencio y la oración en vacaciones

“La generosidad de Dios no es ingenua, sino sabia”, destaca el Papa en su primer ángelus del periodo estival desde Castel Gandolfo

León XIV invita a dedicar tiempo al silencio y la oración en vacaciones
Síguenos en:

Durante el rezo del Ángelus de este 15º Domingo del Tiempo Ordinario, el papa León XIV se ha dirigido a los fieles y peregrinos congregados en la Piazza della Libertà, en Castel Gandolfo, para reflexionar sobre la parábola del sembrador y hacer un llamamiento a aprovechar el descanso estival para el crecimiento espiritual.



El pontífice ha centrado su discurso en la figura de Jesús –del evangelio del día– como “la semilla que el Padre sigue esparciendo en el mundo” y ha recordado que, aunque a veces el mensaje divino encuentra corazones duros o distraídos, siempre hay lugar para la esperanza. “El Padre no deja de sembrar, porque sabe que el poder de su amor es más fuerte que nuestra debilidad”, ha asegurado el Papa.

Caminos de paz

Al finalizar la oración, quiso saludar especialmente a los “habitantes de este hermoso pueblo”. También, lamentó que “por desgracia, vuelven a soplar los vientos de la guerra en Oriente Medio, en Ucrania y en muchas otras partes del mundo, sembrando violencia, terror y muerte y afectando, una vez más, a tantos inocentes. No dejemos que estos vientos apaguen la llama de la esperanza y de la paz, aunque parezca frágil y vacilante”. En este sentido, reiteró el “deseo de que se recorra con perseverancia el camino del diálogo, del encuentro y de la diplomacia, único camino capaz de conducir a una paz justa y duradera, en la que los pueblos puedan vivir reconciliados, en seguridad mutua y en el respeto a la dignidad de cada persona”.

Con motivo del Domingo del Mar, también se dirigió a “marineros, pescadores y trabajadores portuarios del mundo”, que están “marcados por la lejanía de sus seres queridos y, a veces, por el temor a los conflictos que azotan las rutas marítimas, sostienen con un trabajo paciente y silencioso el comercio y la vida de muchos pueblos”.

La transformación del corazón

Apoyándose en las enseñanzas de san Juan Crisóstomo, León XIV ha explicado que sembrar la Palabra de Dios sobre las espinas o las rocas del alma humana tiene sentido, ya que en las manos de Dios “es posible que ‘la roca se transforme y se convierta en tierra fértil; y que el camino deje de ser pisado y se convierta también en tierra fecunda, y que las espinas desaparezcan y dejen crecer exuberantes las semillas’”.

El Papa ha subrayado que la insistencia divina tiene un propósito profundo y transformador. “La generosidad de Dios para con nosotros no es ingenua, sino sabia”, ha afirmado, añadiendo que el Señor “sabe descubrir en nosotros la posibilidad de un bien del que, a veces, ni siquiera nosotros mismos somos conscientes”. Según el pontífice, esta confianza divina permite que germinen en las personas los frutos del Espíritu Santo, tales como el amor, la alegría, la paz y la paciencia. “¡Cuánto necesita nuestro mundo de estos frutos, de ser colmado y transformado por ellos!”, ha exclamado.

El descanso estival

Aprovechando la época de descanso para muchos fieles, León XIV ha lanzado una propuesta práctica para estos días. Ha invitado a los presentes a comprometerse a dar espacio a “la escucha, a la lectura y a la meditación de la Palabra de Dios”.

En un equilibrio entre el ocio y la fe, el pontífice ha pedido que se sigan “cultivando, junto con el descanso y la sana diversión, también momentos significativos de silencio y de oración”. El objetivo, según sus palabras, es volver a las ocupaciones habituales “renovados en el cuerpo y en el espíritu”, con una mayor disposición para anunciar el Evangelio.

El Papa concluyó su intervención previa encomendando este propósito a la Virgen María, invocándola como Reina de los Apóstoles y Estrella de la evangelización.

Lienzo Vida Nueva 3 1

León XIV reza el ángelus en la Plaza de la Libertad en Castel Gandolfo. Foto: Vatican Media

Noticias relacionadas