¿Sigue siendo hoy la Biblia el Gran Código de Occidente?


La expresión “Gran Código de Occidente” aplicado a la Biblia se la debemos al teórico y crítico literario Northrop Frye, que tituló así precisamente un libro suyo: ‘El gran código: una lectura mitológica y literaria de la Biblia’ (Gedisa, 2001; orig. 1982). También dedicó a la Escritura otro libro: ‘Poderosas palabras. La Biblia y nuestras metáforas’ (Muchnik, 1996; orig. 1990). Parece claro que, al menos hasta hoy, la Escritura ha constituido uno de los elementos fundamentales de la cultura occidental. Dos detalles de nuestros días lo siguen poniendo de relieve.



El primero es un libro que acaba de ver la luz, escrito por mi amigo Enrique Agudo. Se trata de ‘El Camino de Santiago por amor al arte’ (PPC, 2026). Un voluminoso libro que va repasando ‒sobre todo de forma visual‒ las obras de arte que van jalonando el Camino de Santiago. Un simple vistazo a las diferentes iglesias o catedrales permite calibrar la importancia de la Biblia. Es verdad que este libro de Enrique Agudo lo que hace es levantar acta de lo que la Biblia significó hace ya muchos años. Pero las obras que hicieron el Camino de Santiago siguen estando ahí.

Pedro Sánchez, en el Congreso

Pedro Sánchez, en el Congreso. Foto: EFE

El segundo detalle de la actualidad se lo debemos a León XIV. En su discurso en el Congreso de los Diputados el 8 de junio de 2026, el papa decía: “Señoras y señores: permitan que me detenga un instante en algunas imágenes que adornan esta Cámara. En este Salón de Sesiones, la luz natural entra por el lucernario que corona la sala. Esa luz que viene de lo alto puede recordar que también la política necesita reconocer una medida que la precede y la supera. También las pinturas que evocan, en la parte superior del muro principal, la recepción del Evangelio y del Decálogo recuerdan algo esencial. Sin confundir el orden político con el religioso, esos signos invitan a reconocer que la libertad moderna ha sido preparada también por una larga educación de la conciencia, profundamente marcada por la tradición cristiana”.

Presente en el presente

En efecto, tanto la donación del Evangelio como la escena de Moisés en el Sinaí están representadas, respectivamente, en los lunetos superiores izquierdo y derecho, según se mira a la presidencia del Congreso. Aquí se percibe con claridad cómo la Escritura es un elemento básico de la concepción legal de este país de profunda raigambre europea u occidental llamado España.

Es difícil determinar si la Biblia sigue ocupando hoy el puesto que tuvo hace años en la conciencia y el ser occidental. Probablemente no, aunque seguro que no es tan fácil prescindir de ella.