Los obispos de Suiza lamentan las ordenaciones cismáticas de lefebvrianos en Écône

La Conferencia Episcopal y la diócesis de Sion encuentran en las consagraciones episcopales un “grave revés” tras décadas de intentos de reconciliación con el grupo tradicionalista

Consagración episcopal ilícita promovida por la Fraternidad de San Pío X en Écône. Foto: Efe.
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Las ordenaciones episcopales, celebradas el 1 de julio sin mandato pontificio, no solo han supuesto la excomunión ‘latae sententiae’ para los prelados involucrados. Los obispos suizos advierten de que se ha producido un “grave revés” tras décadas de intentos de reconciliación con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX).



Puesto que el desafío se ha producido en la localidad de Écône, la Conferencia de Obispos Suizos ha expresado su “profundo pesar” y “viva tristeza” tras el decreto emitido por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, que califica de acto cismático las ordenaciones episcopales llevadas a cabo por la Fraternidad.

Estas ordenaciones, celebradas en abierta desobediencia a la voluntad expresa del Papa y sin el preceptivo mandato pontificio, son un asunto de la Iglesia universal. Las autoridades eclesiásticas locales han subrayado que se trata de una cuestión que afecta a toda la Iglesia y que, por tanto, los pasos oportunos a dar recaen bajo la estricta competencia de la Sede Apostólica.

Un camino roto

Ahora bien, los obispos han emitido un comunicado oficial, titulado: “La Conferencia de Obispos Suizos deplora una nueva división en el seno de la Iglesia”. En él advierte que estas consagraciones ilícitas representan un “grave revés para el paciente trabajo de acercamiento y reconciliación” que diversos papas y responsables eclesiásticos habían impulsado durante las últimas décadas para restaurar la plena comunión con la FSSPX.

Frente a esta ruptura, los obispos suizos han aprovechado la ocasión para reafirmar de manera categórica su “entera comunión con el papa León XIV, así como su apego indefectible a la unidad de la Iglesia”. En el texto, recuerdan que la comunión con el sucesor de Pedro “pertenece a la esencia misma de la fe católica y sigue siendo el fundamento de la vida eclesial”.

A pesar de la gravedad de la situación, la Iglesia suiza ha querido mantener una actitud pastoral. La CES ha asegurado su “acogida, escucha y disponibilidad benévola” para todas aquellas personas vinculadas a la Fraternidad que, a raíz de estos eventos, sientan el deseo de regresar a la plena comunión con la Iglesia católica. Conscientes del “peso humano, espiritual y en ocasiones familiar” que puede suponer dar este paso, los obispos se han comprometido a acompañar a estos fieles “con respeto, delicadeza y caridad”.

La diócesis de Sion

Por su parte, la diócesis de Sion –bajo cuya jurisdicción geográfica se encuentra el cantón del Valais y la localidad de Écône– ha emitido su propio comunicado para expresar su “profunda tristeza y una intensa preocupación” por lo acontecido.

El obispo de Sion, Jean-Marie Lovey, junto con los fieles diocesanos, se han sumado plenamente a las palabras que el papa León XIV dirigió apenas dos días antes, el 29 de junio, al Superior General de la FSSPX, el sacerdote Davide Pagliarani. En dicha misiva, el Pontífice le rogaba detener las consagraciones.

La diócesis local “deplora inmensamente” que los reiterados llamamientos a la unidad y al diálogo por parte del Papa hayan caído en saco roto. Lovey ha asegurado tener especialmente presentes en sus oraciones a los fieles que se sientan turbados por estos graves acontecimientos, invitándolos a permanecer en la comunión eclesial y confiando esta “dolorosa prueba” a Dios.

Consagración episcopal ilícita promovida por la Fraternidad de San Pío X en Écône. Foto: EFE

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