El Dicasterio para la Doctrina de la Fe ha enviado una comunicación a los obispos de todo el mundo con las indicaciones sobre cómo acoger de nuevo a quienes decidan abandonar la Fraternidad de San Pío X (conocidos como lefebvrianos) tras el acto cismático que ha conllevado la excomunión de sus miembros. Según recoge Europa Press de fuentes vaticanas, las instrucciones se transmitirán en los próximos días a través de las nunciaturas.
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En concreto, para los sacerdotes que decidan abandonar la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X y estén dispuestos a aceptar el Concilio Vaticano II y la legitimidad del ‘Novus Ordo Missae’, aunque vinculado al rito antiguo, el documento establece que deberán “encontrar un ordinario (obispo diocesano, superior mayor de institutos religiosos clericales de derecho pontificio y de sociedades clericales de vida apostólica de derecho pontificio) dispuesto a acogerlo ‘ad experimentum’ (a modo de prueba).
¿Qué deben hacer los sacerdotes?
El sacerdote deberá “escribir de su puño y letra” al Papa una carta en la que se presente y solicite “la remisión de las censuras incurridas por razón de la ordenación recibida de un obispo excomulgado o irregular, o habiendo sido ordenado válida y legítimamente, haber ingresado posteriormente en la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X”.
Además, debe adjuntar el certificado de ordenación sacerdotal y, firmada y fechada, la “Profesión de fe y la Fórmula de adhesión”, que resume los contenidos de la fe católica. La fórmula de adhesión, mediante la cual el sacerdote promete fidelidad al Papa, se compromete a no atacarlo públicamente ni a su doctrina y acepta la doctrina del número 25 de la constitución dogmática conciliar ‘Lumen Gentium’ sobre la adhesión al magisterio de la Iglesia.
Asimismo, debe declarar que considera válida la celebración de la Misa según los ritos promulgados por Pablo VI y Juan Pablo II y adherirse a las normas del Código de Derecho Canónico promulgado por Juan Pablo II. El ordinario enviará los documentos (la carta con el certificado, la Profesión y el Formulario de Adhesión) y “expresará en la carta adjunta su voluntad de aceptarlo ad experimentum en su diócesis o instituto”.
Periodo de prueba: entre 1 y 3 años
Al recibir los documentos del ordinario, el Dicasterio redactará un Rescripto de Remisión de Censuras, autorizándole a aceptar al sacerdote solicitante “por un período de prueba de al menos un año y no más de tres, después del cual podrá proceder a su incardinación”.
Por otra parte, respecto a la “imputabilidad o el grado de responsabilidad subjetiva” de los fieles laicos que se han unido formalmente o frecuentan la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X y que soliciten entrar en plena comunión con la Iglesia Católica, el dicasterio precisa que la imposición de la pena no puede “presumirse automáticamente” sino que debe “evaluarse caso por caso”.
Mecanismos para los laicos
Son imputables, según indica, los “laicos que son miembros de la Tercera Orden de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X; laicos que participan regularmente en las celebraciones de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, compartiendo formalmente sus posiciones doctrinales”.
Para estos, el dicasterio señala que deberán realizar “un acto formal de plena adhesión a la doctrina y obediencia a la jerarquía católica, bajo la jurisdicción del ordinario local, garante de la unidad de la Iglesia particular”.
En concreto, deberán presentar la Professio fidei y la Formula adhaesionis, fechadas y firmadas, a su obispo y una vez obtenida la documentación, el ordinario local “tomará las medidas necesarias para acoger al fiel laico en el momento y de la manera que considere más apropiada”.
Mientras, el documento especifica que “no serán responsables” los “laicos que hayan asistido a la Sociedad Sacerdotal de San Pío X únicamente por motivos litúrgicos o espirituales; los laicos que, aun siendo conscientes de las tensiones con la Santa Sede, no rechacen el Magisterio ni la autoridad del Romano Pontífice”. En cuanto a estos últimos, les bastará con contactar a “un sacerdote en plena comunión, comunicándole la decisión de no asistir a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X en el futuro”.
