‘The Faithful’: las mujeres del Génesis asaltan la pantalla

La actriz Minnie Driver, en el papel de Sara en la miniserie ‘The Faithful’. Foto: Fox

Mujeres que no se doblegan, que aman, que aprenden a creer. Son Sara, Agar, Rebeca, Lea y Raquel, las mujeres del Génesis. Las protagonistas de ‘The Faithful: Women of the Bible’, la miniserie creada por René Echevarria que acaba de emitirse en Estados Unidos. “Nuestro norte siempre fue tratar de encontrar la verdad emocional de lo que vivieron estas mujeres valientes, audaces y decididas. También tenían defectos y, como todos nosotros, tropiezan y cometen errores. Se trataba de profundizar en sus vidas y su mundo interior”, explica el guionista, máximo responsable creativo y productor ejecutivo.



La afirmación de Echevarria, conocido por ser el guionista de ‘Stark Trek: The New Generation’, encierra toda una nueva manera de narrar el vínculo de Sara y Abraham, visto, por ejemplo, desde la perspectiva de Agar, la esclava egipcia. “Es una historia que no se ha contado –añade–. Y que nos permitió, además, no narrar las partes reconocibles, aquellas que ya se han visto antes muchas veces. Te hace darte cuenta de que el camino de fe de Sara fue, en cierto modo, más difícil que el de Abraham”.

Fe como proceso, como herida abierta. “Ella tuvo que depositar su fe en él desde el principio, porque no conocía a Dios. Intentamos contar la historia de su camino”, prosigue. Desplazar esa creencia “desde la certeza a la vivencia”, según Echevarria, es la aportación de una miniserie estructurada en tres capítulos dobles. “Las grandes figuras bíblicas no aparecen como estatuas morales, sino como seres atravesados por la incertidumbre –prosigue–. Tropiezan, dudan, se contradicen. Y aun así, o precisamente por eso, creen”.

Natacha Karam como Agar en la miniserie ‘The Faithful’, la esclava egipcia y concubina de su

Echevarria sitúa a Sara, Agar, Rebeca, Lea y Raquel en el centro: “También contribuyeron a poner el foco en la historia de la salvación”, argumenta. ‘The Faithful’ –rodada en Roma y producida por Fox– no solo reinterpreta así el Génesis, sino que, en cierto modo, lo reordena. “La diferencia con respecto a una serie de televisión convencional es que contamos con una perspectiva diferente y abordamos el relato bíblico desde un ángulo distinto”, manifiesta Echevarria al portal evangelista ‘A Cloudy Picture’. “El verdadero valor de estas historias –continúa– no está en su carácter ejemplar, sino en su capacidad para reflejar la complejidad de creer”.

Relaciones domésticas y afectivas

La historia deja de avanzar como una sucesión de pactos entre hombres y Dios para convertirse en una red de relaciones domésticas y afectivas. Lo teológico no desaparece, pero se filtra en lo cotidiano: en la espera, en la frustración, en la rivalidad, en los celos, en la angustia, en la duda. “Son tres películas de casi dos horas –expone Echeverria–. La primera trata sobre Sara, Agar y Abraham. La segunda, sobre Rebeca, Isaac y sus hijos, Jacob y Esaú. La tercera, sobre Raquel, Lea y Jacob. Son tres generaciones de mujeres y, en cierto modo, retratos de diferentes tipos de matrimonios. Ellas me permitieron abrir las Escrituras como nunca habría imaginado”.

René Echeverria –que ha colaborado también como guionista con James Cameron, Steven Spielberg y Guillermo del Toro– confiesa que “la Biblia ha sido nuestra guía, pero lo verdaderamente fértil está en lo no dicho”. Así que admite que ha intentado “habitar todos esos silencios” para que la serie sirva de espejo contemporáneo. “Hay partes de cada uno de los capítulos que me encantan. El tercero es muy divertido, de una forma escandalosa pero sincera. El primero es probablemente el más repleto de contenido. Había tanta historia ahí que, a veces, fue un reto encajarla en un espacio de dos horas”, reconoce.

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