Con motivo de la publicación de su nuevo libro, ‘Réparation’ (Fayard), el cardenal Francisco Javier Bustillo ha concedido una entrevista a La Croix. El obispo de Ajaccio presenta en ella su diagnóstico de una sociedad que considera prisionera de la violencia y la sospecha, pero también sugiere algunas salidas.
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“Observo que en nuestra sociedad hay mucha violencia, mucha intransigencia. Cuando vemos las noticias, cuando consultamos las redes sociales, predomina la crudeza”, lamenta. “Tomamos una frase, la sacamos de contexto, y de inmediato se convierte en objeto de controversia. Esta trivialización de la violencia y esta cultura de la sospecha me preocupan, porque instauran una mentalidad fiscalizadora: juzgamos, condenamos, pero ya no buscamos comprender”.
Una Iglesia diversa, no dividida
Y es que Bustillo está convencido de que “hay un déficit de amor, bondad y simples gestos de hermandad”. “No celebramos lo suficiente el bien que existe en todas partes, en la vida cotidiana”, subraya. Sin embargo, apunta que “hemos entrado en una lógica tribal donde protegemos a los nuestros y atacamos sistemáticamente a los demás”.
Así, el cardenal señala que en la Iglesia debe haber “diferencias”, pero no divisiones. “Creo que es muy saludable que haya gente de derechas, de izquierdas, algunos tradicionalistas, otros carismáticos: es una bendición”. “Ya sean tradicionalistas o socialmente sensibles… ¡Si les ayuda a ser mejores, adelante!”, añade.

