León XIV: “La fe sin obras está muerta”

El Papa ha recibido hoy a la Papal Foundation en una audiencia en la que ha destacado el impacto de sus proyectos educativos y humanitarios

León XIV en su audiencia con la Papal Foundation

León XIV ha recibido esta mañana en audiencia a los miembros de la Papal Foundation, a quienes ha agradecido su compromiso con la misión de la Iglesia universal y su cercanía concreta a los más necesitados en todo el mundo, recordando que “la fe sin obras está muerta y no puede salvar”.



“En este primer año de mi pontificado, me ha edificado comprobar el alcance global de la Fundación”, ha asegurado el Papa a los presentes, a quienes ha agradecido especialmente su “compromiso constante de ayudar al Sucesor de Pedro en su misión de atender las necesidades de la Iglesia universal”.

Fe y caridad, inseparables

Durante su intervención, León XIV ha insistido en que la misión evangelizadora no es solo tarea de los pastores, sino de todo el pueblo de Dios. “Todos los miembros de la Iglesia, en virtud de nuestro Bautismo, compartimos la responsabilidad de anunciar hoy el Evangelio, tanto con palabras como con obras de caridad”, ha afirmado.

En esta línea, ha recordado que “como escribió Santiago a la primera comunidad cristiana, la fe sin obras está muerta y no puede salvar”, subrayando también que “el Señor espera que sus discípulos atiendan las necesidades de los más pobres y vulnerables”.

De esta manera, el Papa ha destacado que la Papal Foundation participa activamente en esta misión, ya que, “al financiar proyectos, ayudas humanitarias y becas para personas de todo el mundo”, la organización participa en la misión evangelizadora permanente de la Iglesia”. Gracias a ello, ha añadido, “innumerables personas han podido experimentar de manera concreta la bondad y la misericordia de Dios en sus propias comunidades”.

Audiencia de León XIV con la Papal Foundation

León XIV en su audiencia con la Papal Foundation. Foto: Vatican Media

Formación, misión y paz

“Muchos sacerdotes y hombres y mujeres consagrados han podido recibir una formación superior en las universidades pontificias de Roma, algo que de otro modo no habría sido posible”, ha continuado el pontífice, destacando, al mismo tiempo, la dimensión social de esta labor, vinculándola directamente con la construcción de la paz.

En este sentido, ha retomado la enseñanza de san Pablo VI: “El desarrollo es el nuevo nombre de la paz”, ya que “la verdadera armonía no es solo ausencia de conflicto, sino que surge de promover activamente un desarrollo humano integral auténtico”.

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