Empecé a rezar invocando a María, ‘Stella Maris’. Le decía: “Mamá, tú eres mi madre, eres la Stella Maris, y aquí estamos solo tú y yo. Haz un milagro y ven aquí conmigo”. Josepha …
Nada explica mejor el destino de una mujer migrante que una joven que un día, en un campo de concentración libio, dijo lo que nadie con un sueño diría jamás: “Quiero ser fea, cada día más fea. Así, pararán”