25/04/2026 | Sandra Hojman
El mártir riojano Enrique Angelelli, a fines de los años 60, solía proclamar: “Me siento feliz de vivir en la época en que vivo, de cambios acelerados, profundos y universales, porque se nos ha dado la oportunidad de crear algo nuevo”. En medio de transformaciones subjetivas y comunitarias que pueden resultarnos arrasadoras y sacuden la relación con la Trascendencia, necesitamos afinar nuestros registros para reconocer eso nuevo que está germinando sin que nos demos cuenta