Vaticano

Un obispo pide perdón por la bendición a Trump: “No es un respaldo a sus políticas”

| 26/10/2026 - 15:04

  • El arzobispo de Milwaukee, sostiene que no dieron permiso para la publicación del vídeo ni de las fotos
  • El arzobispo de Denver se justifica afirmando que rezar por los gobernantes es su responsabilidad
  • Otro de los asistentes desmiente a la Conferencia Episcopal: “La USCCB no desconocía esta reunión”





“Siento una profunda tristeza, no solo por el dolor que causé, sino también porque algo tan sagrado para un grupo de líderes religiosos, la oración a nuestro Padre Celestial, pudiera ser manipulado de esa manera”. De esta manera entona el ‘mea culpa’ el arzobispo de Milwaukee, Jeffrey S. Grob, tras bendecir a Donald Trump en un encuentro de oración en el Despacho Oval de la Casa Blanca.



Según comparte el prelado en una carta, “vinimos de buena fe para trabajar por el bienestar de nuestros semejantes, aliviar su sufrimiento, construir el bien común y orar con un presidente, no para posar para una foto política que beneficie a unos pocos. La Casa Blanca jamás debió habernos puesto en esa situación”.

“No fui sin reservas. Ojalá las hubiera tenido en cuenta. Sepan que he escuchado las preocupaciones, entiendo cómo las provoqué y pido disculpas por cualquier daño que mis acciones hayan causado”, agrega Grob en este pronunciamiento tras recibir “muchas” preguntas y comentarios sobre la cita del 22 de octubre en la que participaron 12 obispos.

En su explicación, el pastor comienza señalando que su “intención nunca fue causar confusión, enojo ni decepción entre las personas a mi cargo”. “La reunión no representó en modo alguno un respaldo al presidente, sus políticas ni su partido”, se justificó.

Según sus palabras, a mediados de septiembre, fue invitado a unirse a un grupo de obispos para discutir asuntos importantes para la Iglesia, incluyendo la aplicación de las leyes de inmigración, las visas para trabajadores religiosos y la dignidad humana. Esta reunión fue la segunda de dos encuentros similares organizados por la Fundación Heritage; la primera, en junio.

“Nos dijeron que la reunión sería una conversación privada, que varios miembros católicos del gabinete podrían asistir y que habría oportunidad de orar en privado con el presidente. Me tomé un tiempo para sopesar la decisión y finalmente sentí que, si tenía la oportunidad de expresar mi opinión de una manera que pudiera mejorar la vida de los hijos de Dios, debía aprovecharla”, se explica.

Y continúa: “Oro por nuestros funcionarios electos a diario, así que me pareció apropiado hacerlo en persona. Así que, tras una conversación de 90 minutos con el personal y los asesores de política interna de la Casa Blanca, finalmente nos condujeron al Despacho Oval. El presidente nos saludó, tomó asiento en su escritorio y nos entregó obsequios conmemorativos”.

“Luego nos indicó que nos pusiéramos de pie detrás de él y oráramos. Después, se tomaron varias fotos y nos acompañaron a la salida. Sin que el grupo de obispos lo supiera, también se grabó un video. Pero los obispos no dieron permiso para la distribución pública ni para la publicación del video o las fotos. Poco después, la Casa Blanca publicó un video y fotos de la oración”, insiste.

¿El desenlace? “Pronto comencé a recibir mensajes que expresaban gran preocupación por la posibilidad de haber participado inadvertidamente en un acto político a menos de dos semanas de las elecciones nacionales. También recibí mensajes de personas que se sentían dolidas por el daño que las políticas del presidente les habían causado a ellas o a sus familias”, comenta Grob.

Golka: “Estaba ejerciendo como sacerdote católico”

Mientras Grob pide perdón por lo sucedido, el arzobispo de Denver, James Golka, que dirigió la oración considera que estuvo donde debía, pese a mostrarse disgustado con el uso público del momento. “Los católicos oramos por la gente. Sin importar si estamos de acuerdo o no en algo, siempre oramos por nuestro país y nuestros líderes”, justificó el prelado en una entrevista en Denver Catholic.

“Entiendo que mucha gente interpretó el vídeo, publicado por la Administración doce días antes de las elecciones, como un respaldo. Esa nunca fue mi intención“, dijo Golka.

Según explicó, “mucha gente, muy buenos amigos, me han preguntado: ‘¿Qué estabas haciendo? ¿Por qué hiciste eso?’. Simplemente les respondo: ‘Estaba ejerciendo como sacerdote católico’”. 

La oración con Trump: ¿cuándo y por qué?

Igual que hicieran los líderes evangélicos seis meses atrás, estos prelados rezaron por el presidente de Estados Unidos a menos de dos semanas de las elecciones de mitad de mandato en el país, que se celebrarán el 3 de noviembre.

La asesora de comunicaciones de Trump, Margo Martin, compartió el vídeo en su cuenta de X con el siguiente mensaje: “Arzobispos y obispos católicos rezan con el presidente Trump en el Despacho Oval”. La publicación llegaba justo en una semana en la que se había conocido, a través de las encuestas, que los votantes católicos darán la espalda al presidente.

El último sondeo de Pew Research Center constata un descenso generalizado de la aprobación de Trump entre prácticamente todos los colectivos religiosos del país. Los católicos blancos están con el republicano en un 52%; mientras que entre los católicos hispanos el apoyo cae al 23% y entre los católicos negros apenas alcanza el 12%.

Pastores y líderes religiosos ofrecen una oración por el presidente Trump en el Despacho Oval el 5 de marzo. Foto: La Casa Blanca

“Hoy ensalzamos a nuestro presidente y pedimos vuestra bendición para él”, se oye en el vídeo decir al arzobispo de Denver. También invocó a Jesucristo y al Espíritu Santo, pidiéndoles que “rodeen a nuestro país” y “nos protejan de toda influencia maligna”.

En el vídeo, Trump aparece sentado mientras varios obispos lo rodean, algunos posando con una mano sobre él en un gesto de oración o bendición. En la imagen también se encuentra Paula White-Cain, asesora espiritual de Trump.

La USCCB se desmarcó de la oración

Mientras la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés) ha evitado en todo momento discursos partidistas, estos prelados se han desmarcado de la postura oficial.

De hecho, preguntada la USCCB por el ‘National Catholic Reporter’, confirma que no han tenido ningún papel en la organización de la reunión. “No está afiliada a la Conferencia”, declaró la portavoz, Chieko Noguchi. Sin embargo, el obispo de Rapid City, Scott Bullock, que asistió a la reunión, declaró al mismo medio que “la USCCB no desconocía esta reunión”.

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