Más de 200 especialistas participan en Salamanca en un simposio que aborda desde las nuevas causas de nulidad matrimonial hasta las “zonas grises” del derecho penal de la Iglesia
Asistentes a la Escuela de Verano de la UPSA. Foto: UPSA
La influencia de los postulados ‘woke‘ en las causas de nulidad matrimonial, los abusos de poder y conciencia o los problemas que plantea la presunción de inocencia en los procesos penales de la Iglesia. Son algunos de los asuntos que esta semana han llevado a más de 200 especialistas en Derecho Canónico hasta la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA).
La Facultad de Derecho Canónico ha inaugurado un nuevo simposio dedicado a algunos de los debates jurídicos que atraviesan actualmente la vida eclesial, con once ponencias distribuidas entre derecho procesal matrimonial, derecho matrimonial y derecho procesal penal. La apertura ha contado con el gran canciller de la UPSA y obispo de Salamanca y Ciudad Rodrigo, José Luis Retana; el decano de la Facultad, José San José Prisco, y el coordinador del encuentro, Fernando Palacios Blanco.
Retana ha reivindicado el encuentro como continuación de “una larga y fecunda tradición de reflexión acerca de los aspectos más relevantes del derecho canónico”, especialmente en aquello que afecta al trabajo de los tribunales eclesiásticos. Asimismo, ha pedido a quienes participan en el simposio que sean conscientes de la responsabilidad que supone “estudiar, acercar y aplicar el derecho canónico en los distintos ámbitos” de su actividad profesional o en los oficios que desempeñan dentro de la Iglesia.
El obispo ha situado además ese trabajo jurídico dentro de una “vocación de servicio” que, a su juicio, no puede quedar reducida a la mera aplicación técnica de las normas. Su deseo, ha explicado, es que estas jornadas permitan profundizar en la llamada a ser “artífices de la caridad desde la verdad”, orientando siempre el trabajo hacia “la salvación de las almas”, que el último canon del Código de Derecho Canónico establece como “la ley suprema en la Iglesia”.
La primera ponencia ha corrido a cargo del decano del Tribunal de la Rota Romana, Alejandro Arellano Cedillo, que ha revisado los diez años transcurridos desde la reforma del proceso matrimonial bajo el título A los 10 años de la reforma del proceso matrimonial: consideraciones jurídicas, eclesiológicas y pastorales.
Por su parte, Antonio José Die López, juez auditor de la Rota de Madrid, analizará la “nulidad matrimonial en el donjuanismo juvenil y tardío”, mientras que Raúl Román abordará uno de los títulos más llamativos del programa: La influencia de los postulados woke en las causas de nulidad de matrimonio. Fernando Palacios estudiará, asimismo, el bonum coniugum —el bien de los cónyuges— y su posible invocación como capítulo de nulidad.
El segundo bloque pondrá el foco directamente sobre el derecho matrimonial. Juan José Degroote abordará qué incidencia puede tener la ausencia de fe personal de los contrayentes, mientras que Álvaro González analizará la unidad matrimonial y su relación con el derecho natural a la luz de la nota doctrinal Una caro.
A ellos se sumarán Juan Damián Gandía, con una intervención sobre la protección penal canónica del matrimonio, y José Manuel Ferrary, que planteará el matrimonio como “centro de la unidad eclesial en tiempos de crisis”.
Una selección que, según ha explicado el coordinador del encuentro, busca recoger asuntos que están apareciendo hoy “en el ámbito jurídico-canónico y en la vida de la Iglesia”, combinando además la experiencia de canonistas consolidados con la aportación de profesores más jóvenes.
El tercer bloque entra en uno de los terrenos que más preguntas ha suscitado en los últimos años dentro de la Iglesia: el derecho penal canónico. El profesor Carlos Alonso partirá precisamente de las dificultades que aparecen cuando la letra de la norma no ofrece una respuesta evidente, con una ponencia titulada Cuando el Código no basta: algunas zonas grises en la aplicación del derecho penal canónico hoy.
Valeska Ferrer analizará los abusos de poder, conciencia y autoridad en el entorno eclesial, mientras que Francisco Campos se ocupará de otro de los equilibrios más delicados en este tipo de procedimientos: la relación entre “presunción de inocencia y buena fama” en los procesos penales canónicos.
El simposio concluirá el jueves 17 con un diálogo entre los ponentes y la clausura a cargo de José San José Prisco. Hasta entonces, Salamanca se convierte durante unos días en laboratorio de algunas de las preguntas jurídicas que hoy tiene abiertas la Iglesia: desde qué puede hacer nulo un matrimonio hasta cómo juzgar los abusos sin renunciar a las garantías de quien es investigado.