África

Cristóbal López desvincula el nombramiento de un arzobispo coadjutor de su investigación por el Vaticano

| 13/09/2026 - 00:11

El cardenal, que ha sido ratificado como titular, explica que solicitó esa fórmula de sucesión para la diócesis tanto a Francisco como a León XIV





“¡Bienvenido, monseñor Mario León, nuestro arzobispo coadjutor!”. Este es el título de la carta que ha enviado a los fieles de la archidiócesis de Rabat su arzobispo titular, el cardenal Cristóbal López Romero. Una misiva publicada unas horas después de que el Vaticano anunciara a mediodía de este sábado, 12 de septiembre, el nombramiento de Mario León Dorado como “arzobispo coadjutor” de Rabat, diócesis de la que era desde hace más de un mes administrador apostólico.



López Romero envía la carta desde España y explica que Mario León Dorado con “este nuevo nombramiento significa que permanecerá al servicio de la diócesis de forma definitiva” y que “será mi sucesor como pastor de esta diócesis cuando el Papa acepte mi dimisión, que debo presentar a más tardar al cumplir los 75 años, en mayo de 2027”. En este tiempo, añade, “irá conociendo nuestra extensa diócesis y se reunirá con vosotros”.

Al margen de la investigación

Esta fórmula, de un “coadjutor”, reitera el purpurado que ha sido una respuesta “a la petición que le había presentado” al papa León XIV y que acoge “con gran alegría y con inmensa gratitud”. Es más, el cardenal insiste en que “de hecho, a finales de 2024 ya había mencionado el nombramiento de un obispo coadjutor al papa Francisco, quien había aceptado la idea. Tras su fallecimiento, reiteré la misma petición al Papa León en octubre de 2025”.

Esta explicación aleja el nombramiento y el movimiento del Vaticano de las acusaciones de las que ha sido objeto el purpurado, según ha podido confirmar Vida Nueva. Es más, nada impedía al Papa haber nombrado al nuevo arzobispo coadjutor electo directamente como nuevo arzobispo de Rabat. Sin embargo, la decisión del Papa es, en el fondo, una ratificación de López Romero, al menos como titular, ya que, como él mismo explica, sigue “a la espera de ser escuchado por el Dicasterio para la Evangelización de los Pueblos, del que depende nuestra diócesis, para poder dar explicaciones en la investigación que me concierne, motivo por el cual me había apartado de la vida diocesana”

Una investigación que la agencia AFP destapó el pasado 7 de julio, cuando dio a conocer que cinco mujeres adultas le habían denunciado por agresiones sexuales. Los hechos, según el medio francés, habrían ocurrido entre 2009 y 2024, tanto en Marruecos como en otros países donde el cardenal salesiano habría desempeñado su ministerio. Y, entre otras cosas, incluirán “tocamientos no consentidos y abuso de autoridad espiritual”.

Ese mismo día, el purpurado español publicó un comunicado en el que anunciaba que había decidido “dar un paso atrás” y mantenerse al margen de toda actividad pública y pastoral mientras la Santa Sede investigaba el caso. En su mensaje, se presentaba como “completamente inocente” y se mostró en todo momento comprometido a “cooperar” para que el proceso “pueda desarrollarse con total libertad y transparencia”.

La sucesión

Este nombramiento es para López “un regalo”. Dirigiéndose al arzobispo coadjutor electo le agradece “que haya aceptado esta misión; sé lo mucho que está vinculado al Sáhara, donde lleva más de veinte años prestando servicio, casi toda su vida sacerdotal”, según destacó en su carta.

Por su parte, el nuevo prelado en un breve mensaje señaló que aceptaba el nombramiento “con confianza en el Señor que me ha llamado y con un sentimiento de humildad”. “Si he aceptado este nombramiento es porque creo firmemente que son Dios y su Iglesia quienes me piden este servicio y este ministerio”, añadió en su primer saludo a los fieles a los que se pone a su servicio.

Mario León Dorado nació el 16 de marzo de 1976 en Madrid. Tras completar sus estudios de informática en la Facultad de Informática de Madrid, obtuvo la licenciatura en Teología en la Facultad de Teología de San Dámaso de Madrid. Hizo su primera profesión religiosa en los Misioneros Oblatos de María Inmaculada el 15 de septiembre de 1996 y fue ordenado sacerdote el 2 de junio de 2001.

Antes de este nombramiento ha sido vicario parroquial en Jaén de 2000 a 2004, cuando fue enviado en misión a la Prefectura Apostólica de El Aaiún. Allí fue nombrado administrador de 2009 a 2013 y, posteriormente, prefecto apostólico de 2013 a 2026. Era administrador apostólico de la archidiócesis de Rabat desde agosto.

José María Calderón, OMP, y el misionero español en Marruecos Mario León en 2019. Foto: OMP

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