León XIV ha revisado personalmente el plan para reflotar la Casa Sollievo della Sofferenza, el gran hospital fundado por el santo de Pietrelcina y asfixiado por una deuda de unos 250 millones de euros
Audiencia del Papa con la Comisión Directiva y de Supervisión de la Fundación Casa Sollievo della Sofferenza
Ni siquiera desde Castel Gandolfo León XIV pierde de vista uno de los problemas económicos más delicados que ha heredado. El Papa ha recibido este lunes, 31 de agosto, a la comisión creada por él mismo para intentar garantizar el futuro de la Casa Sollievo della Sofferenza, el gran hospital levantado por el Padre Pío en San Giovanni Rotondo y que atraviesa desde hace años una situación financiera especialmente complicada.
Durante la reunión, celebrada en el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, el Pontífice ha repasado personalmente los avances realizados desde que, el pasado 27 de mayo, constituyera una comisión extraordinaria para analizar las cuentas de la fundación y diseñar un auténtico plan de recuperación.
A día de hoy, la institución arrastra una deuda cercana a los 250 millones de euros, una carga que amenaza la viabilidad de una de las obras más importantes vinculadas a san Pío de Pietrelcina.
Según ha explicado el Vaticano, la comisión ha presentado al Papa las principales líneas sobre las que trabaja actualmente: estabilizar las relaciones con los trabajadores, reforzar la colaboración con las instituciones públicas italianas, garantizar nuevos recursos económicos y reducir progresivamente el elevado pasivo acumulado.
Todo ello sin detener la actividad del hospital y con una condición marcada desde el principio por León XIV: que cualquier reforma económica conserve intacto el carisma con el que el Padre Pío concibió la institución.
El Papa ha “tomado nota con atención” de los trabajos desarrollados hasta ahora y ha confirmado su intención de seguir de cerca personalmente la evolución del proceso. Cuando creó la comisión en mayo, León XIV le concedió amplias capacidades ejecutivas para intervenir en los ámbitos económico, patrimonial y operativo, aunque reservó para sí mismo las decisiones especialmente relevantes que puedan afectar al patrimonio o a los estatutos de la Fundación.
La Casa Sollievo della Sofferenza —literalmente, “Casa Alivio del Sufrimiento”— nació de una de las grandes intuiciones del Padre Pío. El capuchino soñó con construir una suerte de “ciudad hospitalaria” en la que la mejor medicina disponible pudiera convivir con la acogida, el acompañamiento espiritual y el cuidado humano del enfermo.
El hospital abrió sus puertas en 1956 en San Giovanni Rotondo, la localidad del sur de Italia inevitablemente ligada a la figura del santo, y con el tiempo se convirtió en mucho más que una obra asistencial vinculada a un lugar de peregrinación.
Actualmente es uno de los principales complejos hospitalarios y de investigación científica del sur de Italia y mantiene la vocación original de combinar la asistencia sanitaria de alto nivel con una atención integral a los pacientes y sus familias.
Audiencia del Papa con la Comisión Directiva y de Supervisión de la Fundación Casa Sollievo della Sofferenza
Para tratar de garantizar que esa historia tenga futuro, León XIV ha puesto al frente de la operación a algunos de los principales responsables de la maquinaria económica de la Santa Sede.
La comisión está presidida por Maximino Caballero Ledo, prefecto de la Secretaría para la Economía, y coordinada por Fabio Gasperini, secretario de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA). También participan Paolo Rudelli, Giordano Piccinotti, presidente de la APSA, y Giorgio Ferretti, arzobispo de Foggia-Bovino.
Junto a ellos trabaja un comité técnico encargado de buscar soluciones a una situación que obliga a conciliar dos necesidades difíciles de separar: sanear las cuentas y proteger una institución cuya razón de existir nunca fue únicamente económica.