Decenas de vecinos del barrio granadino del Zaidín han decidido pasar la noche a la intemperie en las instalaciones deportivas de la casa salesiana y en la explanada del campo de fútbol, impulsados por el miedo a regresar a sus viviendas debido a las grietas provocadas por los recientes seísmos, según ha informado el periódico Ideal de Granada.
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Campamento improvisado
Equipados con tiendas de campaña, hamacas y neveras de playa, los afectados se niegan a volver a sus edificios, asegurando que permanecerán allí “hasta que esto termine”. El éxodo vecinal comenzó la mañana del martes, motivado principalmente por un terremoto de magnitud 4,8 con epicentro en Ogíjares. Desde entonces, los residentes viven en la calle soportando el calor y alimentándose de comida preparada de supermercado.
Marisa, residente de un séptimo piso en la avenida Dílar, lleva más de 24 horas refugiada bajo un árbol con su mascota y una vecina. Su edificio presenta grietas y afirma que “todo se mueve ante el mínimo temblor”, por lo que prefiere esperar en la calle a que los técnicos y bomberos inspeccionen el bloque.
Estando ya en la vía pública, los vecinos han seguido sintiendo la actividad sísmica, incluyendo un temblor de magnitud 2,9 con epicentro en Ogíjares y otro de 2,1 con epicentro en Alhendín a primera hora de la tarde.
Los vecinos acampados piden a las autoridades mayor seguridad y servicios básicos. Reclaman al Ayuntamiento la instalación de baños públicos y confiesan que les gustaría ser trasladados a un albergue o pabellón cubierto donde poder resguardarse con tranquilidad. Además, buscan constantemente información en los bomberos y patrullas de la Policía Local que circulan por la zona.
Mientras en las iglesias más afectadas continúan las revisiones. Así, la Catedral de Granada ha cerrado temporalmente sus puertas de forma preventiva tras los recientes terremotos, con el objetivo de evaluar posibles daños estructurales y garantizar la seguridad del templo. Mientras permanezca esta medida, todas las celebraciones litúrgicas se trasladarán a la parroquia del Sagrario de la Catedral, donde se oficiarán tanto las misas diarias de las 9:00 y las 11:00 horas como la eucaristía dominical de las 12:30 horas, presidida por el arzobispo José María Gil Tamayo.
