Durante la visita del papa León XIV al santuario de Lourdes –en la segunda etapa del viaje apostólico a Francia– el próximo mes de septiembre, se cubrirá la totalidad de los mosaicos creados por Marko Rupnik que adornan la fachada de la basílica llamada “inferior” de Nuestra Señora del Rosario. Según ha confirmado Jean-Marc Micas, obispo de Tarbes y Lourdes, esta medida será definitiva y los mosaicos permanecerán tapados incluso después de la marcha del pontífice.
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El obispo, que ya había adelantado su postura sobre este tema en el verano de 2024, ha tomado esta decisión con el objetivo de garantizar que el Santuario pueda acoger a todo el mundo, especialmente a las víctimas que sufren. Así lo ha confirmado a La Dépêche. Micas ha explicado en varias ocasiones que, desde que salieron a la luz las graves acusaciones, la presencia de estas obras hacía “imposible” que muchas víctimas de agresiones y abusos sexuales acudieran al lugar en busca de consuelo.
El proceso
El autor de las obras, el teólogo y renombrado autor de mosaicos el exjesuita Marko Rupnik, se enfrenta a acusaciones por parte de casi una treintena de mujeres (en su mayoría religiosas) por abusos sexuales, psicológicos y espirituales perpetrados desde la década de 1990. Ante estos graves hechos, se había abierto un intenso debate en el seno de la Iglesia sobre si se debía o no separar la obra artística de su creador, y sobre la idoneidad de mantener los mosaicos a la vista de los millones de peregrinos que visitan las Hautes-Pyrénées cada año. De hecho, ya se habían cubierto con una estructura provisional.
Y es que Marko Rupnik ejerció una fuerte influencia artística y espiritual, fundando el Centro Aletti en Roma y creando obras para importantes santuarios mundiales como Fátima, Aparecida o el Vaticano. Sin embargo, tras múltiples denuncias de abusos a consagradas de la Comunidad Loyola en Liubliana (Eslovenia), la Compañía de Jesús lo expulsó formalmente en junio de 2023 tras considerar que las acusaciones eran altamente creíbles.
Actuaciones en el santuario
Por su parte, Jean-Marc Micas formó una comisión para evaluar qué hacer con los mosaicos, dado el inmenso dolor que provocaban en las víctimas que peregrinaban a Lourdes. En julio de 2024, el obispo anunció un “primer paso” que consistió en dejar de iluminar los mosaicos de Rupnik durante las tradicionales procesiones nocturnas. Micas reconoció entonces que su convicción íntima era que algún día las obras tendrían que ser retiradas por completo, pero pospuso la decisión final para evitar divisiones inmediatas.
Ante la llegada de la temporada de peregrinación y el inicio del Jubileo, el santuario decidió dar un segundo paso en marzo de 2025. Varias puertas laterales de la Basílica del Rosario, flanqueadas por mosaicos de Rupnik, fueron tapadas con paneles y láminas como medida de respeto a los peregrinos y a las víctimas de abuso que cruzaban los umbrales para obtener la indulgencia plenaria.
La próxima llegada de León XIV los días 26 y 27 de septiembre de 2026 ha precipitado la decisión final del obispado, pasando del oscurecimiento nocturno y el tapado parcial a la ocultación permanente e integral de toda la obra del exjesuita en la fachada de la basílica. Y no solo mientras el pontífice visite el complejo.
