En 2026, las necesidades de atención psicológica se han disparado entre las personas refugiadas. San Juan de Dios España ha detectado un aumento alarmante en las necesidades de salud mental dentro de los usuarios que acoge en su Programa de Protección Internacional. Solo en el último año, este programa ha logrado atender a 1.300 personas a lo largo de seis Comunidades Autónomas.
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La prolongación del desgaste físico y psicológico que sufren las personas desplazadas hasta llegar a España ha dejado graves consecuencias. Entre las más preocupantes, la entidad alerta de un notable incremento del riesgo de intentos autolíticos.
La organización señala que el denominador común en los últimos años es una creciente necesidad de apoyo psicológico para hacer frente a las difíciles situaciones vividas durante el trayecto, una realidad que afecta por igual a personas adultas y menores. A este escenario se suma la especial vulnerabilidad de las mujeres, quienes sufren un riesgo mayor de enfrentarse a abusos y violencia de género.
Protección internacional
Desde que el Programa de Protección Internacional (PPI) de San Juan de Dios inició su actividad en el año 2017 para dar respuesta a las necesidades de acogida e integración, la organización ha atendido a un total de 4.343 personas de diversas nacionalidades. Merlys Mosquera, responsable del programa en España, detalla que acompañan a personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares “principalmente por la amenaza de las guerras, conflictos armados y la violencia extrema”.
En su labor de asistencia, el programa prioriza la atención a familias y a colectivos especialmente vulnerables. Entre estos grupos se encuentran:
- Personas mayores, gravemente enfermas o con discapacidad.
- Personas con trastornos mentales o víctimas de torturas y otras formas de violencia.
- Familias monoparentales con hijos menores a su cargo.
Actualmente, el grueso de las personas refugiadas procede de países como Colombia, Mali, Senegal, Siria, Ucrania y Venezuela, seguidos de otros territorios como Palestina y Georgia. Para dar cobertura a esta demanda, San Juan de Dios dispone de 850 plazas de acogida repartidas en doce centros ubicados en Aguilar de Campoo, Barcelona, Burgos, Granada, Guipúzcoa, León, Madrid, Málaga, Murcia, Palencia, Sevilla y Valladolid. El programa forma parte del Sistema de Acogida de Protección Internacional y Temporal, el cual cuenta con la financiación del Ministerio de Inclusión Seguridad Social y Migraciones.
Asistencia jurídica
La atención prestada por la institución se vertebra en un enfoque centrado en la persona y sus derechos. Para lograrlo, equipos multidisciplinares intervienen en distintas fases que incluyen la acogida, el apoyo psicológico, la asistencia jurídica y la enseñanza del idioma local (español o catalán) para derribar las barreras idiomáticas. El fin último es promover la formación para mejorar la empleabilidad y garantizar así la plena integración social, laboral y la autonomía de los refugiados.
La publicación de estos datos de San Juan de Dios se enmarca en la celebración del Día Mundial de los Refugiados 2026, fecha que conmemora los setenta y cinco años de la adopción de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951. Una jornada que llega en un contexto global crítico, ya que, según cifras de Naciones Unidas, más de 117 millones de personas se encuentran actualmente desplazadas por la fuerza en todo el mundo.
