La delegación de la Santa Sede contará con cuatro atletas en pádel, esgrima y ciclismo, e instalará la emblemática “Cruz de los Deportistas” en la catedral de Tarento
Puerto de Taranto. Foto: CIJM
La ciudad italiana de Tarento albergará del 21 de agosto al 3 de septiembre la vigésima edición de los Juegos del Mediterráneo, una cita internacional que contará con la presencia oficial de Athletica Vaticana. La participación del equipo de la Santa Sede fue aprobada por unanimidad por los Comités Olímpicos de las 26 naciones participantes, consolidando el deporte como una propuesta de diálogo y entendimiento entre los pueblos de Europa, África y Asia.
La representación deportiva pontificia estará integrada por cuatro atletas que competirán en tres modalidades:
Los deportistas y sus acompañantes convivirán con los cerca de 4.000 participantes en la Villa de los Juegos del Mediterráneo con el propósito de promover la amistad fraterna y el intercambio cultural.
Durante el rezo del Ángelus de este domingo 16 de agosto, el papa León XIV bendijo el inicio del evento deseando que la cita deportiva constituya “una profecía de paz y de fraternidad entre los pueblos de esta región y del mundo entero”.
Por su parte, el cardenal José Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación, recalcó que Athletica Vaticana busca construir puentes de paz con un estilo inclusivo y solidario, inspirado en la carta “La vida en abundancia” sobre el valor humano del deporte. En esa misma línea, el arzobispo de Tarento, Ciro Miniero, afirmó que el Mediterráneo debe reafirmarse como un “mar de paz” donde las fronteras sociales y políticas queden reducidas a una sola: la humanidad.
La “Cruz de los Deportistas” en la catedral
El aspecto espiritual del evento quedará marcado este miércoles 19 de agosto con una misa en la catedral de Tarento, presidida por el arzobispo y con la asistencia del obispo Paul Tighe, secretario del Dicasterio para la Cultura y la Educación.
Durante la ceremonia se acogerá la “Cruz de los Deportistas”, una pieza elaborada en 2012 por el artista británico Jon Cornwall con 15 maderas procedentes de distintas regiones del mundo. Este símbolo peregrino –que ha acompañado a los Juegos Olímpicos y Paralímpicos desde Londres 2012 hasta París 2024 y Milán-Cortina 2026– permanecerá expuesto en la catedral durante toda la competición como punto de encuentro espiritual y mensaje de esperanza para atletas y visitantes.