Asia

La Iglesia en Asia concluye su Asamblea con un compromiso: “Ser puentes donde otros levantan muros”

| 27/07/2026 - 18:11

El mensaje final de la FABC apuesta por una Iglesia sinodal y misionera frente a la polarización, las desigualdades y la crisis ecológica, mientras León XIV anima a fortalecer la comunión entre las Iglesias locales para ser “constructores de puentes”





La XII Asamblea Plenaria de la Federación de las Conferencias Episcopales de Asia (FABC) ha echado este sábado el cierre con un compromiso compartido: construir puentes allí donde crecen los muros. Tras una semana de trabajo en Yakarta (Indonesia), cerca de 150 cardenales, obispos, religiosos y laicos han hecho público un mensaje final en el que presentan la sinodalidad no como una metodología de trabajo, sino como un camino de conversión capaz de responder a los grandes desafíos del continente.



“Hoy más que nunca, la Iglesia en Asia está llamada a ser un puente y constructora de puentes mediante una continua conversión sinodal”, afirman los participantes, que invitan a las comunidades católicas a reforzar el diálogo, la hospitalidad y el compromiso con los más vulnerables en un continente marcado por la diversidad cultural y religiosa.

Una Iglesia que cruza fronteras

Los obispos identifican entre los principales desafíos de Asia la polarización política, el debilitamiento de las instituciones internacionales, las migraciones, la desigualdad económica, la degradación ecológica, la aceleración tecnológica o el clericalismo dentro de la propia Iglesia. Sin embargo, lejos de contemplarlos únicamente como amenazas, sostienen que constituyen “oportunidades para un renovado testimonio misionero”.

“En Asia estamos llamados a ser puentes de confianza y de diálogo donde otros levantan muros de sospecha; puentes de paz donde la violencia divide a las comunidades; puentes de compasión donde los pobres y los excluidos reclaman dignidad; y puentes de esperanza para los jóvenes”, recoge el comunicado.

Los participantes insisten además en que la renovación de la Iglesia comienza por una transformación interior. “Antes de transformar nuestras estructuras, la sinodalidad transforma nuestros corazones. Antes de renovar nuestras instituciones, renueva nuestras relaciones”, subrayan.

Del símbolo a la realidad

Tras la eucaristía celebrada en la catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Yakarta, los participantes atravesaron el denominado Túnel de la Amistad, que une el templo católico con la mezquita Istiqlal y que también recorrió el papa Francisco durante su viaje apostólico a Indonesia en 2024. El recorrido quiso simbolizar precisamente la vocación de la Iglesia asiática de tender puentes entre religiones, culturas y pueblos en uno de los continentes con mayor pluralidad religiosa del mundo.

Como principal fruto de la Asamblea, además, se presentaron las líneas maestras de un Vademécum sobre prioridades pastorales, una herramienta que orientará el trabajo de las Iglesias locales durante los próximos años y cuya versión definitiva verá la luz en 2027.

Respaldo de León XIV

El mensaje final encontró un claro respaldo en el videomensaje que León XIV dirigió a los participantes durante los últimos días de la Asamblea. El Pontífice les animó a promover en todas las Iglesias de Asia “una espiritualidad eucarística”, convencido de que la comunión nace de la Eucaristía y debe traducirse en una mayor unidad entre las comunidades cristianas.

“Los lazos de comunión dentro de las Iglesias locales y entre ellas deben fortalecerse para convertirse en un signo cada vez más elocuente de la presencia de Dios en sus respectivos países”, afirmó el Papa en su videomensaje.

Partiendo del lema de la Asamblea —’Verás cosas más grandes todavía’ (Jn 1,50)—, León XIV recordó que Cristo es el verdadero mediador entre Dios y la humanidad y, precisamente por ello, también el fundamento de la comunión entre las personas. Desde esa convicción, alentó a las Iglesias asiáticas a seguir siendo “constructoras de puentes” en sociedades profundamente diversas desde el punto de vista cultural y religioso.

León XIV con el cardenal Tagle. Foto: Vatican Media

Una misión que continúa

El texto final concluye con una llamada a caminar junto a los pobres, escuchar la sabiduría de los pueblos de Asia, fortalecer el diálogo con otras religiones y asumir la conversión ecológica como parte inseparable de la misión de la Iglesia.

Sin embargo, antes de hablar de puentes, hay que encontrarse con quien los hace posibles. Esa fue la advertencia que el cardenal Luis Antonio Tagle durante su participación en la Asamblea, en la que el proprefecto del Dicasterio para la Evangelización recordó que los cristianos solo pueden convertirse en auténticos constructores de puentes después de encontrarse con Cristo, “el verdadero puente entre el cielo y la tierra”, por quien “Dios, la humanidad y toda la creación están todos juntos”.

Tagle exhortó a los participantes a, antes de diseñar nuevas líneas pastorales o poner en marcha proyectos, “volver a mirar a Jesús, tocarlo, verlo, contemplarlo y aprender de Él”, dando prioridad al encuentro con Cristo antes que a “la elaboración de estrategias”.

Además, invitó a revisar la forma en que se ejerce el ministerio pastoral, alertando del peligro de que los pastores terminen situándose “demasiado por encima y demasiado lejos” del pueblo de Dios, olvidando que Jesús no vino desde una posición de superioridad, sino movido por el amor hacia “los suyos”.

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