En una entrevista con Vatican News, Carlos Aguiar, arzobispo primado de México, señala que “la paz también se construye así, reconociendo al otro, escuchándolo y haciéndolo partícipe de la construcción de ese bien común”
Carlos Aguiar Retes. Foto: Arquidiócesis Primada de México
El cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México, señaló que la Virgen de Guadalupe “lo que hace es recordarnos que ningún pueblo está condenado a la violencia o a la división”.
En una entrevista con Vatican News, aseguró que “la paz también se construye así, reconociendo al otro, escuchándolo y haciéndolo partícipe de la construcción de ese bien común”.
Mencionó que “María escucha la preocupación de Juan Diego y lo ayuda a recuperar la esperanza. La violencia en nuestros días, muchas veces comienza cuando dejamos de reconocer la dignidad del otro, cuando la persona se convierte en un número, en un enemigo o en alguien que podemos ignorar”.
Por ello, dijo, “el mensaje de María de Guadalupe nos propone una forma distinta de relacionarnos. María llama a Juan Diego por su nombre, escucha su palabra y le confía una responsabilidad”.
“María siempre nos conduce a Jesucristo. Esa es su misión y ese también es el sentido del Acontecimiento Guadalupano… Los cristianos debemos volver a preguntarnos qué nos está pidiendo Jesús en este momento de la historia”, añadió.
Aguiar aseguró que la Virgen de Guadalupe “nos pide salir al encuentro de quien está solo, trabajar por la paz, cuidar la dignidad de cada persona y trabajar por la unidad dentro y fuera de la Iglesia, como nos ha señalado el papa León XIV“.
Por otro lado, el cardenal Aguiar se refirió a los cambios anunciados por él mismo en la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México: “hemos considerado indispensable iniciar una etapa de renovación y fortalecimiento institucional”.
Manifestó que la Basílica de Guadalupe “que recibe cada año a millones de peregrinos, necesita estructuras capaces de responder adecuadamente a esta enorme realidad. Por eso buscamos distinguir con mayor claridad la misión pastoral de la operación administrativa, fortaleciendo ambas dimensiones”.
“Buscamos más bien, que todo proceso administrativo y sus estructuras estén al servicio apropiado a su misión evangelizadora y de atención a los peregrinos“, acotó.
Refirió que en fechas cercanas se encuentra la conmemoración de los 50 años de la Nueva Basílica de Guadalupe, además de los 500 años del Acontecimiento Guadalupano en 2031; ante ello -dijo- “para responder adecuadamente aprovecharemos lo que ha sucedido en los grandes santuarios del mundo”.
“Así asumiremos la responsabilidad de preparar a la Casita del Tepeyac para las próximas generaciones. La principal razón sin duda es ofrecer las mejores condiciones a los millones de peregrinos, que visitan la Casita de Nuestra Madre”, destacó.
La responsabilidad pastoral -dijo- “es favorecer que toda peregrinación fortalezca su experiencia de fe, y tengan una mayor participación en los sacramentos, que participen en la Eucaristía, que puedan acercarse a la Confesión, y de esa manera descubrir que María siempre nos conduce al encuentro con Jesús”.
Aguiar habló de las problemáticas de los feligreses: “México vive realidades difíciles, como lo es la violencia, la pobreza, las familias que buscan a sus desaparecidos, la soledad y la desesperanza que experimentan muchos jóvenes”.
Ante ello, dijo, la tarea de la Iglesia es estar cerca, escuchar, acompañar y ayudar a reconstruir los vínculos, que hacen posible la vida en comunidad. Considero indispensable recuperar una Iglesia con actitud misionera, como nos indicó el papa Francisco y nos lo ha confirmado el papa León XIV“.
Recordó que antes las personas llegaban a las parroquias pero hoy es necesario “salir a su encuentro, conocer sus dudas y acompañar sus necesidades… hemos impulsado un proceso de escucha, que inició con una Visita Pastoral de dos años, y ha continuado con las asambleas parroquiales y la arquidiocesana”.
El arzobispo primado de México aseveró que “el bien común exige comprender que mi bienestar está profundamente relacionado con el de los demás, y por lo tanto, no podemos acostumbrarnos, a que haya jóvenes sin esperanza o comunidades sometidas por la violencia”.
Refirió que el papa León XIV recuerda en su encíclica ‘Magnifica humanitas’, que la dignidad humana debe estar en el centro de nuestras decisiones; “esto implica una responsabilidad de las autoridades, de las instituciones, de las empresas, de las comunidades y también de cada ciudadano”.
Para el cardenal Aguiar, México necesita “reconstruir la confianza y los vínculos comunitarios. La Iglesia puede contribuir generando espacios de encuentro, acompañando a quienes sufren, y ayudando a formar personas dispuestas a participar en la vida de su comunidad”.
Cardenal Aguiar: La Basílica de Guadalupe un lugar especial en la vida de la Iglesia – Vatican News https://t.co/D5gIF5zysC
— Vatican News (@vaticannews_es) July 15, 2026