El cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México, anunció que el nuevo rector de la Insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe será el canónigo, Daniel Víctor Villalobos Ortiz, hasta ahora Vicario Episcopal del Clero, y sustituye a Efraín Hernández Díaz, a quien le aceptó su renuncia.
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En un comunicado difundido por la Arquidiócesis Primada de México, el cardenal señaló que la decisión fue tomada “después de escuchar las propuestas presentadas por el Venerable Cabildo de Guadalupe y al Consejo Permanente de la Conferencia del Episcopado Mexicano”.
En cuanto a la renuncia del rector Efraín –quien estuvo menos de tres años de los cinco que duraba el cargo- el cardenal Aguiar apuntó haberla “aceptado con gratitud por el servicio que ha prestado. Pido al Señor y a Santa María de Guadalupe que lo acompañen en las nuevas tareas pastorales que le confiaré”.
Supuesta denuncia “del cabildo guadalupano contra Efraín Hernández”
Medios de comunicación, como la revista Proceso, aseguraron la existencia de “investigaciones internas de la Arquidiócesis Primada por acusaciones de malversación de fondos y limosnas en el recinto” guadalupano, así como “una denuncia por parte del propio cabildo guadalupano contra Efraín Hernández”.
Sin embargo, en el comunicado de la arquidiócesis, el cardenal solo afirmó que “durante estos meses he procurado escuchar con atención a diversas personas que, desde distintos ámbitos de responsabilidad y servicio, han compartido sus experiencias, inquietudes y propuestas“.
“Agradezco a todos quienes, con espíritu de comunión y amor a la Santísima Virgen de Guadalupe, han contribuido a este ejercicio de discernimiento eclesial. En la vida de la Iglesia, las encomiendas pastorales se viven siempre desde la disponibilidad, la obediencia, la temporalidad y el amor al Pueblo de Dios“.
Basílica de Guadalupe: “en el corazón de millones de peregrinos”
Manifestó haber encomendado al canónigo Daniel Villalobos “conducir esta nueva etapa de renovación institucional y pastoral, con la colaboración de todos los sacerdotes, diáconos, personas consagradas y fieles laicos que sirven en este querido santuario”.
Refirió que la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe “ocupa un lugar privilegiado en la vida de nuestra Iglesia particular y en el corazón de millones de peregrinos que, provenientes de México y del mundo entero, acuden para encontrarse con la Morenita del Tepeyac“.
Por ello, dijo, “toda decisión relacionada con este recinto sagrado debe tener siempre como finalidad fortalecer su misión evangelizadora y el servicio que ofrece al Pueblo de Dios”.
Como referencia, actualizaciones impulsadas para las Basílicas Papales
Destacó que está cercana la conmemoración de los 500 años del Acontecimiento Guadalupano: en 2031 y será “una llamada providencial para renovar nuestro compromiso pastoral y preparar, con visión de futuro, las estructuras que sostienen la acción pastoral confiada a este santuario”.
Puntualizó que en su responsabilidad como arzobispo primado de México y Custodio de la Imagen Sagrada, “hemos comenzado una etapa de actualización y mejora de los procesos administrativos, operativos y pastorales en la Basílica de Guadalupe“.
“Para ello tomaremos como referencia las actualizaciones impulsadas por el papa Francisco para las Basílicas Papales de Santa María la Mayor en Roma y de San Pedro en el Vaticano”, añadió.
“Una institución cada vez más eficiente y ordenada”
En ese sentido, aseveró que dichas actualizaciones “fortalecieron la misión pastoral de las basílicas, clarificaron las responsabilidades institucionales y favorecieron una organización que respondiera mejor a las necesidades de los peregrinos”.
Al igual que en las Basílicas Papales, explicó el cardenal, “esta renovación contribuirá a distinguir la misión pastoral de la operación administrativa, y así consolidar de acuerdo con las nuevas normas civiles y eclesiales una institución cada vez más eficiente y ordenada”.
Aseguró que se buscará “actualizar la corresponsabilidad entre las distintas áreas de servicio, brindar mayor claridad a los procesos institucionales y asegurar que toda la vida de la Basílica esté siempre al servicio de su razón de ser, que es anunciar a Jesucristo”.
Asimismo, promover el culto a la Virgen de Guadalupe y “llevar a los peregrinos a una mayor comunión y participación en la vida y en la misión de la Iglesia”
Revisiones de carácter administrativo y operativo informadas a la Santa Sede
De igual modo, destacó que desde el año anterior, dispuso la realización de diversas revisiones de carácter administrativo y operativo en la misma Basílica, que fueron informadas tanto a la Conferencia del Episcopado Mexicano, a la Nunciatura Apostólica y a la Santa Sede.
“Estas revisiones, habituales en la vida de cualquier institución, han permitido reconocer oportunidades para fortalecer la acción evangelizadora, la organización interna y la atención que diariamente se brinda a los millones de peregrinos”, dijo el cardenal.
Anunció que a fin de preparar la conmemoración de los 500 años del Acontecimiento Guadalupano, habrá una Comisión Arquidiocesana con representantes de las siguientes vicarías: del Clero, de los Laicos en el Mundo, para la Vida Consagrada, de Pastoral y la Oficina de Comunicación arquidiocesana.
“Evitando interpretaciones que puedan sembrar división”
Manifestó que en los próximos días informará sobre la integración y responsabilidades de esa comisión que, acompañará los trabajos de la Novena Intercontinental Guadalupana y favorecerá la articulación de las diversas iniciativas pastorales de la arquidiócesis para prepararse para “este acontecimiento histórico”.
Para concluir, llamó a los integrantes de esa Iglesia particular a “vivir este momento con espíritu de comunión y de unidad, evitando interpretaciones que puedan sembrar división, y poner este camino bajo la protección de Santa María de Guadalupe”.
Pidió dejar resonar “en nuestro corazón las palabras que han sostenido la esperanza de nuestro pueblo durante casi cinco siglos: ‘¿No estoy yo aquí, que soy tu Madre?’. Que esa certeza nos anime a caminar unidos, con confianza y humildad hacia la celebración de los 500 años del Acontecimiento Guadalupano“.

