La comunidad San Egidio y miembros de la AMIA recuerdan a las víctimas con las nuevas generaciones
El próximo sábado 18 de julio se cumplirán 32 años del atentado que destruyó la sede de la Asociación de Mutuales Israelitas Argentinas (AMIA), ubicada en la calle Pasteur del barrio porteño de Once.
A las 9.53 de aquel lunes de 1994, un cochebomba estalló en el organismo de promoción social, dejando como saldo la muerte de 85 personas y otros 300 heridos, además de los daños estructurales del propio organismo y de los edificios aledaños. Anteriormente, dos años antes, en marzo de 1992, la comunidad judía fue la destinataria de otro atentado cuando una bomba detonó en la Embajada de Israel del barrio de Retiro, que dejó 22 muertos.
Desde estos eventos, se sucedieron muchas instancias judiciales y se desprendieron otros procesos con derivaciones de investigación política y de relaciones internacionales.
En abril de 2024, la Justicia argentina confirmó que el gobierno de Irán fue el autor intelectual del atentado y la Cámara de Casación Penal dio por probado que Irán organizó la masacre y la calificó como un delito de lesa humanidad.
A 32 años de aquella inolvidable fecha, la comunidad San Egidio acompaña a los referentes de la AMIA de hoy, y organiza este acto de homenaje con las nuevas generaciones.
Este encuentro fraterno será este lunes 13 de julio, a las 17, en la Casa de la Amistad, sede de la organización eclesial (Rivadavia 851 – CABA).
Además de los saludos institucionales entre ambas asociaciones, habrá un testimonio de un familiar de una de las víctimas y participarán los jóvenes de la mutual y de la organización eclesial, bajo el lema: “Memoria, Diálogo y Futuro”.
La AMIA y San Egidio pretenden ser un signo de esperanza y solidaridad, de respeto y memoria en tiempos de incertidumbre y violencia. Contribuir al bien común de la sociedad y al fortalecimiento de valores sociales, desde las diferencias, continúa siendo el desafío de hoy.