En una carta pastoral, Jorge Concha aborda la vida eclesial en La Araucanía y marca énfasis pastorales
En el marco del centenario de la diócesis San José de Temuco, su obispo, Jorge Concha Cayuqueo, ofm, entrega la Carta Pastoral “Esperanzados en la misión y en la fraternidad servidora de la vida”.
En 35 páginas, con 5 capítulos, propone afrontar los desafíos del tiempo presente con la confianza puesta en Dios y en la fuerza transformadora del Evangelio. Anima a promover el encuentro, el diálogo, la paz y el reconocimiento mutuo, renovando el compromiso de anunciar a Jesucristo con alegría y de seguir construyendo comunidades fraternas, misioneras y servidoras, al servicio de todas las personas.
La Carta se inicia aludiendo a las distintas raíces culturales e históricas que habitan La Araucanía, resume la historia de esta nueva diócesis en el sur de Chile, hace memoria agradecida a sus antecesores y destaca a misioneros que llegaron a ese territorio.
Luego de hacerse cargo de ese legado, aborda dos dolores que empañan las buenas obras: los abusos de la dignidad humana en contextos eclesiales y pide perdón por errores cuando la Iglesia actuó con visión etnocéntrica. Por el contrario, también destaca la solidaridad y la promoción humana que realiza intensamente la Iglesia, como imperativo evangélico, incluso con fuerte renovación en sus métodos, frente a los nuevos desafíos.
El cuarto capítulo aborda la inspiración y fuerza de Dios en un mundo en constante cambio, señalando a la fe que inspira y convoca en todos los tiempos, al Hijo de Dios que puso su tienda entre nosotros y a la Palabra y el Espíritu Santo que ayudan a discernir la voluntad de Dios, para afirmar que “nuestra misión es anunciar a Cristo: Vida y Luz para todos”.
El capítulo final señala las “pistas para nuestro camino pastoral”: la familia, los migrantes, el pueblo mapuche, la naturaleza, la vida cristiana en comunidad, la formación hacia un compromiso renovado y cuidar el espíritu de oración y contemplación.
En su mensaje final, el obispo franciscano se dirige a sectores específicos de la sociedad: agentes pastorales, integrantes de las comunidades, pueblo mapuche, autoridades y dirigentes de la sociedad civil, llamándoles a hacerse parte de esta renovación en beneficio de todos y haciendo algunas peticiones específicas a cada uno.
La diócesis de Temuco, con más de 700 mil habitantes, es parte de la Región de La Araucanía, 680 kilómetros al sur de Santiago, y el 25% de su población pertenece al pueblo mapuche. El mismo obispo Jorge Concha Cayuqueo es hijo de madre mapuche.
En esta Carta todos los títulos y subtítulos están también en mapudungun, la lengua mapuche. Por ejemplo, su título “Esperanzados en la misión y en la fraternidad servidora de la vida” se lee también: “Pewmagen amuleay tayiñ zuamtun ka tayiñ txaftun kelluafiel mogenge chi zugu”, aunque en su origen esta lengua no tenía escritura.