Entrevistas

Pedro Baños: “Todo el mundo reza de una forma u otra”

| 04/07/2026 - 00:01





China ya no compite solo con armas o economía, sino también con estrategia, tecnología y paciencia. En ‘El Tao de la guerra’ (Ariel), el coronel Pedro Baños explora cómo el gigante asiático sigue aplicando las enseñanzas de Sun Tzu para consolidar su influencia global y desafiar el liderazgo occidental.



PREGUNTA.- ¿Cuál es el mayor error de Occidente al intentar entender la mentalidad china?

RESPUESTA.- No entendemos a China porque seguimos mirando el mundo desde una visión occidental, convencidos de que nuestro modelo es superior. Esa soberbia nos impide comprender otras formas de pensar y las nuevas dinámicas geopolíticas y económicas que ya están marcando el rumbo global.

P.- Afirma que la mejor victoria es aquella que se consigue sin combatir. ¿Está ganando China parte de esta guerra estratégica reuniéndose con todo el mundo?

R.- Las reuniones de Xi Jinping con Donald Trump o Vladímir Putin reflejan el creciente liderazgo de China. Mientras la imagen de Estados Unidos se desgasta por los conflictos, Pekín fortalece su influencia sin recurrir a guerras y centrando sus esfuerzos en el desarrollo económico y estratégico.

La batalla tecnológica

P.- La batalla del siglo XXI ya no se libra con tanques, sino con tecnología, economía y control de datos…

R.- China se ha convertido en el gran rival de Occidente en todos los ámbitos, especialmente en el tecnológico. Su estrategia pasa por liderar sectores como la inteligencia artificial, la computación cuántica, la robótica o los microchips, convencida de que quien domina la tecnología acaba dominando también los mercados.

‘El Tao de la guerra’, de Pedro Baños

P.- La decadencia de Occidente, ¿tiene más que ver con la pérdida de poder económico o de valores?

R.- Un poco de todo. Estamos retrocediendo porque otros avanzan más rápido. Aunque tú crezcas algo, si los demás lo hace mucho más deprisa, acabas quedándote atrás. Y sí, también existe una pérdida de valores. (…)

Militar, no militarista

P.- Después de haber vivido guerras directas, como en Bosnia, ¿se considera un hombre espiritual?

R.- Por supuesto. Allí, en la antigua Yugoslavia, entre 1994 y 1995, aprendí que la primera misión de cualquier militar en una democracia debe ser evitar por todos los medios que su país entre en guerra. Eso no significa no ser militar, sino no ser militarista.

P.- Antes de un conflicto, ¿se reza, se busca recogimiento?

R.- Todo el mundo lo hace de una forma u otra. Cuando el peligro es inminente, buscamos refugio en algún tipo de espiritualidad o introspección. Y no necesariamente significa rezar a un dios. Muchas veces, es detenerse, reflexionar y mirar hacia dentro. Todos deberíamos hacerlo, para preguntarnos hacia dónde vamos y si queremos recorrer ese camino.

Etiquetas: guerraLibros
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