Vaticano

León XIV llama desde Lampedusa a hacerse prójimo de los migrantes sin ideologías

| 04/07/2026 - 11:23





“Antes de cualquier otra consideración intelectual o convicción ideológica, el impacto con quien yace delante de nosotros, despojado de todo, llama a la proximidad, a hacernos prójimos”. Así lo ha advertido el papa León XIV durante su homilía en la misa celebrada en el Polideportivo Arena de Salina de la isla italiana de Lampedusa.



Desde el corazón del Mediterráneo, el Pontífice se ha dirigido -el día en el que se celebran los 250 años de la independencia de Estados Unidos, su país natal- a los migrantes llegados a estas costas y a los vecinos de una isla que, en 2013, se convirtió en símbolo del gran fenómeno de nuestro tiempo y que Francisco no dudó en visitar el 8 de julio de ese año en la primera visita apostólica de su pontificado.

Antes de la misa, el Papa visitó el cementerio para rezar y hacer una ofrenda floral, la Puerta de Europa -desde donde divisó la bahía- y el Muelle Favaloro, nombrado en honor a Francisco y cuya placa en recuerdo de Jorge Mario Bergoglio ha sido bendecida por él. Al llegar al polideportivo, el alcalde, Filippo Mannino, le ha dirigido un saludo, correspondido por el Pontífice.

León XIV, en el cementerio de Lampedusa. Foto: EFE

“El Evangelio resuena donde los pueblos se encuentran, las personas son acogidas, sus vidas se entrecruzan, las diversas culturas se ponen en diálogo. Se silencia, sin embargo, donde cada uno hace de sí mismo una isla, donde se evita el contacto y el intercambio se interrumpe”, ha comenzado diciendo Robert Francis Prevost recordando la parábola del Buen Samaritano que se acababa de proclamar, así como la encíclica ‘Fratelli tutti’ de su predecesor.

León XIV y “el milagro de la compasión”

El Papa agustino ha confesado que su visita es un agradecimiento a un pueblo en el que ha sucedido “el milagro de la compasión”.

“Doy las gracias a los voluntarios, a las asociaciones reunidas en el Forum Lampedusa Solidario, a las instituciones civiles, a la Guardia Costera, a los alcaldes y a las administraciones que se han sucedido en el tiempo; gracias a los diáconos, a los sacerdotes, a las religiosas, a los médicos, a los psicólogos, a los educadores; gracias a las fuerzas de seguridad y a todos aquellos que, con o sin el don de la fe, han decidido amar juntos. Saludo a las personas migrantes que están aquí: ellas mismas no han simplemente recibido, sino que muchas veces han ejercitado la solidaridad en su viaje, como pobres que ayudan a los más pobres”, ha detallado el Pontífice sin olvidarse de nadie.

El primer Papa norteamericano de la historia no ha obviado las causas del fenómeno migratorio y ha denunciado que hoy “hay quien elige no hacerse prójimo y quien decide no decidir”. “Los muertos en este mar son víctimas ya sea de decisiones tomadas o de decisiones omitidas”, ha remarcado.

En este sentido, Prevost ha lamentado “el desinterés por el bien común y la corrupción en los lugares de proveniencia, un sistema económico mundial que genera pobreza y exclusión, el miedo que fomenta prejuicios y desprecio, el pensamiento de que estos problemas no nos competen, los cálculos criminales de quien se lucra a costa del drama de otros, y el paso lento y difícil de una mera gestión de las emergencias a la elaboración de políticas orgánicas y compartidas”.

El Papa pide construir la civilización del amor

En un mensaje dirigido directamente a los creyentes, León XIV ha señalado que “no hay amor de Dios sin amor al prójimo y no hay prójimo si yo no me acerco”. “Detenerse, conmoverse, abajarse, llorar ante el dolor de otros —como ha hecho Jesús— significa entrar en el movimiento del amor, en el que Dios se ha revelado”, ha aseverado.

El Papa ha llamado a todos a construir la civilización del amor, porque aún estamos a tiempo de “cambiar programa y dirección” y así “dar concreción histórica a la esperanza”, haciendo realidad también los cuatro verbos conjugados por Francisco ante el fenómeno migratorio y que ya hizo suyos León XIV en Tenerife: acoger, proteger, promover e integrar.

“Que la parroquia, en particular, sea una comunidad en la que, como en la escuela del Evangelio, se aprenda conjuntamente a acoger, proteger, promover e integrar, en un estilo de comunión”, ha añadido el Papa.

Por último, ha instado a “no dejarnos vencer por el miedo, sino consideremos las dificultades cotidianas como un tiempo de oportunidad y testimonio”. “Que su fe sea intensificada por estos años de prueba y de compromiso generoso. Todos tenemos en Dios un puerto seguro, del que cada comunidad cristiana está llamada a ser un reflejo en la tierra”, ha finalizado.

Arzobispo de Agrigento: “Gracias por este acto de misericordia”

Al final de la misa, el arzobispo de Agrigento, Alessandro Damiano, ha agradecido la visita del Papa: “En nombre de las incontables víctimas de este mar, sus familias y sus comunidades, ¡gracias! Gracias por el acto de misericordia que viniste a realizar y por la oración que viniste a elevar”.

“Su visita ha sido la manifestación de esa hermandad universal por la que todos somos peregrinos de la misma patria y nadie puede considerarse más extranjero que otro. Gracias por la cercanía que vino a mostrar y por el aliento que vino a ofrecer”, ha agregado el prelado.

Damiano ha concluido sus palabras insistiendo en que esta visita “nos devolvió el ministerio de la hospitalidad, en el que podemos encontrarnos con el Señor y permitir que Él nos encuentre”. “Gracias por su preocupación, que nos consuela y nos no hace sentir solos en nuestro testimonio de fe, en el ejercicio de la caridad y en la construcción de la esperanza”, ha subrayado.

Etiquetas: papa León XIV
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