En el marco de su Semana de la libertad religiosa, el Episcopado ora para que “los líderes de nuestra nación promuevan la paz y la reconciliación”
Catedral de Santa María. Foto: Arquidiócesis de Miami
Los obispos de Estados Unidos hicieron un llamado para que “cese la violencia política y antirreligiosa” y elevaron su oración para que “los líderes de nuestra nación promuevan la paz y la reconciliación”.
En el marco de su Semana de la libertad religiosa, efectuada del 22 al 29 de junio, la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés), explicó que en los últimos años, ha expresado su preocupación por la violencia de motivación política.
La polarización, dijo, es objeto de comentarios por parte de los líderes religiosos, “parece estar degenerando en un ciclo de ataques y represalias… Algunos de los actos de violencia recientes han manifestado este tipo de odio. Otros parecen apuntar a una especie de nihilismo“.
Señaló que el Comité por la Libertad Religiosa sigue preocupado por la violencia motivada por razones políticas y religiosas, la cultura y “las estructuras que fomentan el discurso actual siguen vigentes”.
La USCCB detalló que la Semana de la Libertad Religiosa permite a la Iglesia y a las comunidades de fe vivir sus creencias religiosas en público y servir al bien común.
El Episcopado destinó el día 23 a orar “para que los inmigrantes puedan acceder a los sacramentos de la Iglesia y practicar su fe de forma segura en sus comunidades“, mientras que el 24 está dirigido a pedir por las comunidades que sufren persecución religiosa en África.
El día 25, el Episcopado de Estados Unidos llama a orar para que “los católicos y nuestros líderes electos trabajen para combatir la ideología de género en nuestra sociedad”.
El 26 de junio pedirán para que los funcionarios gubernamentales “respeten e incluyan a las organizaciones religiosas en los programas públicos”, mientras que el 27 lo harán para que los padres de familia “tengan la posibilidad de elegir la educación que reciben sus hijos”.
El día 28 rezarán para que las organizaciones religiosas “reciban subvenciones federales justas y confiables que ayuden a todas las personas de buena voluntad a responder a las necesidades del prójimo”.
Finalmente, al igual que el año anterior, el día 29 pedirán por los cristianos en Nicaragua, “donde la Iglesia católica enfrenta una brutal persecución gubernamental. La Iglesia en Nicaragua continúa sufriendo persecución por parte del régimen de Daniel Ortega y su esposa y copresidenta, Rosario Murillo“.
La USCCB destacó que este año, el régimen ha restringido considerablemente la libertad de la Iglesia para realizar sus tradicionales procesiones de Semana Santa, “y las homilías son vigiladas y grabadas de forma evidente durante la misa”.
A pesar de estos enormes desafíos, añadió la USCCB, “el pueblo nicaragüense se mantiene firme en su fe y, con valentía, ha optado por la oposición pacífica a las políticas injustas y contrarias a la Iglesia en Nicaragua“.