Vaticano

León XIV pide “superar el miedo” para avanzar hacia una transición ecológica justa

| 16/06/2026 - 18:46

El Papa ha reclamado a los países ricos que cumplan sus compromisos con las naciones más pobres y ha advertido de que ninguna solución técnica funcionará si el beneficio se antepone al bien común





León XIV ha pedido superar “el miedo a cambiar de rumbo, a perder poder y a resultados inciertos” para responder a la crisis climática y avanzar hacia una transición ecológica justa, en la que el bien común tenga prioridad sobre el beneficio económico. Además, ha reclamado a los países más ricos que cumplan sus obligaciones financieras con las naciones pobres y vulnerables ante los desastres ambientales.



Así lo ha expresado en un videomensaje dirigido a los participantes en la décima edición del Austrian World Summit, celebrada este martes en el Palacio de Hofburg de Viena. El Pontífice ha estructurado su intervención alrededor de tres virtudes cristianas —fe, esperanza y amor— y ha insistido en que la crisis ambiental no puede abordarse como un problema aislado.

“La cuestión ecológica tiene una dimensión moral”, ha señalado. De hecho, recuperando una de las ideas de su encíclica ‘Magnifica humanitas’, ha recordado que la crisis ambiental “no es una cuestión aislada, sino el aspecto ecológico de la crisis socioeconómica contemporánea”.

Por ello, León XIV ha advertido de que ninguna respuesta limitada únicamente a la tecnología podrá alcanzar sus objetivos si no afronta también las desigualdades, la dignidad humana y la justicia social.

La fe también tiene algo que decir sobre el clima

El primero de los tres ejes propuestos por el Papa ha sido la fe. Aunque ha reconocido que para algunas personas puede parecer que la religión tiene poco que aportar ante el cambio climático, ha defendido que su dimensión resulta “esencial” para abordar adecuadamente estos desafíos.

“Quienes creen que nuestro mundo ha sido creado por Dios y es intrínsecamente bueno están llamados a asumir una responsabilidad aún mayor en el cuidado de la creación”, ha afirmado.

León XIV ha recuperado también una de las ideas centrales de Francisco en Laudato si’: “Vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios es parte esencial de una existencia virtuosa; no es algo opcional ni un aspecto secundario de la experiencia cristiana”.

El Papa ha ampliado esta responsabilidad más allá del cristianismo y ha recordado que muchas tradiciones religiosas comprenden la creación como “un don divino” y consideran la vida sagrada. Por tanto, “la fe religiosa refuerza el deseo general de proteger la vida y cuidar la naturaleza”.

En este sentido, ha reclamado que las políticas climáticas se apoyen en la igualdad de la dignidad humana, los derechos fundamentales, el bien común, el destino universal de los bienes, la solidaridad, la subsidiariedad y la justicia social.

Estos principios, ha señalado, deben ser considerados “de forma conjunta, para que quede claro cómo se relacionan y se complementan entre sí”.

Los pobres, en el centro de las decisiones

León XIV ha advertido de que la crisis climática no afecta por igual a toda la población. Por ello, ha pedido prestar una atención especial a “los más pobres y a quienes son más vulnerables a la degradación ambiental”. “Quisiera animaros a mantenerlos en el centro de vuestra atención al evaluar, planificar y ejecutar posibles proyectos”, ha reclamado a los participantes en la cumbre.

Según el Pontífice, las cuestiones sociales y ambientales están íntimamente conectadas. “Si no se abordan, ninguna solución técnica para proteger el medio ambiente tendrá posibilidades de alcanzar el fin deseado”, ha advertido.

De esta forma, ha cuestionado cualquier transición ecológica que pueda incrementar la desigualdad, cargar sus costes sobre quienes tienen menos recursos o ignorar las consecuencias que la degradación del planeta tiene ya sobre millones de personas.

Superar el miedo a perder poder

“La paz está amenazada por la falta de respeto a la creación, el saqueo de los recursos naturales y el deterioro progresivo de la calidad de vida debido al cambio climático”, ha continuado el Papa.

Así, ante unos desafíos de alcance global, ha reclamado “cooperación internacional” y un multilateralismo “cohesionado y con visión de futuro” que permita encontrar soluciones eficaces.

Sin embargo, León XIV ha advertido de que las negociaciones climáticas están atravesadas por distintos temores: “Miedo a cambiar de rumbo, miedo a perder poder y miedo a resultados inciertos”. “Solo superando estos miedos podremos trabajar juntos para encontrar las soluciones adecuadas”, ha afirmado.

Frente a quienes niegan la gravedad de la crisis o se muestran cínicos ante la posibilidad de actuar, el Papa ha defendido que “la esperanza puede ser una poderosa fuerza impulsora”.

Los países ricos deben cumplir

León XIV ha considerado “no solo deseable, sino también verdaderamente posible” que los avances alcanzados en la COP30 se traduzcan en una transición justa hacia sociedades en las que “el bien común tenga prioridad sobre el beneficio” y los modelos económicos estén fundados en “la solidaridad y la dignidad humana”.

“Los países más ricos deben cumplir sus obligaciones de apoyar financieramente a los países más pobres”, ha reclamado. Además, el Papa ha pedido desarrollar “un nuevo marco financiero internacional centrado en la persona” que permita a todas las naciones alcanzar su potencial, especialmente a aquellas que tienen menos recursos y sufren con mayor intensidad los desastres climáticos.

Misa por la Custodia de la Creación celebrada por León XIV en Castel Gandolfo. Foto: Vatican Media

Una cultura del cuidado

Finalmente, León XIV ha defendido la necesidad de construir una auténtica “cultura del cuidado” del medio ambiente, en la que se incluya lo que Francisco denominó “amor civil y político”.

“Este amor es la clave de un desarrollo auténtico”, ha afirmado. Para que la sociedad sea “más humana y más digna de la persona”, el amor debe recuperar su valor en la vida política, económica y cultural y convertirse en “la norma constante y suprema de toda actividad”.

“El amor social nos mueve a pensar en grandes estrategias que detengan eficazmente la degradación ambiental y fomenten una cultura del cuidado que impregne toda la sociedad”, ha señalado, citando de nuevo ‘Laudato si’.

León XIV ha concluido expresando su deseo de que las deliberaciones de la cumbre contribuyan a construir esa cultura y, con ella, “la civilización del amor”. “Rezo para que vuestra cumbre sea fructífera en la promoción del diálogo tan necesario para buscar soluciones eficaces que protejan el maravilloso don de la creación”, ha finalizado.

Etiquetas: papa León XIV
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