La arzobispo de Madrid, José Cobo, presidió esta mañana la misa dominical en la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora de Robledo de Chavela. Una iglesia repleta de fieles que querían acoger y recibir la bendición del pastor de su diócesis tras los incendios devastadores que han asolado la zona.
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En su homilía, el cardenal agradeció la labor de bomberos, protección civil, agentes forestales, voluntarios y vecinos que se han organizado para apagar el fuego y defender su pueblo. El purpurado puso en valor “la solidaridad, el sacrificio, el trabajo y el esfuerzo de tantas personas que han expuesto sus vidas luchando contra el fuego”.
Por su parte, Cobo transmitió cómo han acompañado a la población orando por ellos. “Gracias por los panes y los peces que cada uno ha aportado en silencio y que se han multiplicado”, manifestó.
La esperanza y las llamas
Con la mirada puesta en el futuro, apuntó que “las llamas pueden calcinar un bosque, pero nunca van a quemar la esperanza”. “Ojalá que dentro de unos años se recuerden estos días tan difíciles y no se hable sólo del fuego, que también se diga que fue el tiempo que las comunidades cristianas de esta tierra hicieron visible el Evangelio compartiendo el pan de la fe, de la esperanza y de la caridad para que muchos descubrieran a través nuestro que el amor de Dios es más fuerte que las llamas”, reflexionó ante los fieles presentes.
José Pereira, párroco de la localidad ha concelebrado la eucaristía visiblemente emocionado. Al finalizar la misa, los robledanos han entonado la canción de ‘Las aguas santas’, para pedirle a la Virgen de Navahonda que llueva. La talla de la patrona fue evacuada de su ermita durante los incendios y hoy ha presidido esta misa de acción de gracias.
