Avión papal. Foto: EFE
Si estaba previsto que León XIV abandonara España a las 16:00 (15:00 en Canarias), una avería en el avión de Iberia que le iba a trasladar a España, sumado al hecho de que ya llevaba una hora de retraso al volar más tarde desde Las Palmas de Gran Canaria, ha provocado que, después de despedirse de las autoridades y estar ya sobre la escalerilla, hubiera de bajar y regresar al interior del aeropuerto tinerfeño.
Una situación que él mismo se ha tomado con humor, pues marchaba sonriendo. Con todo, una vez que se ha confirmado que la incidencia técnica era más grave de lo previsto (al principio se había dicho que el vuelo se retrasaba media hora), se ha anunciado que debería llegar un avión de sustitución desde Madrid.
Teniendo en cuenta que esa conexión Madrid-Tenerife es de tres horas y el Papa llegaría con mucho retraso a Roma, ha habido una salida de emergencia y el rey de España, Felipe VI, ha cedido su Falcon al Pontífice.
Finalmente, a las 18:58, Robert Prevost ha subido a bordo del avión. Junto a él iba el séquito: el cardenal Ángel Fernández Artime, el arzobispo Paul Richard Gallagher y el cardenal Pietro Parolin. También han accedido a bordo el sustituto de la Secretaría de Estado, Paolo Rudelli, y los propios secretarios de León XIV. El Papa ha llegado a Roma a las 23:05.
A los pies de la escalerilla le han despedido el obispo Tenerife, Eloy Alberto Santiago; el nuncio, Piero Pioppo; y los adjuntos de nunciatura. De autoridades civiles estaban el propio Felipe VI y los ministros Elma Saiz y Ángel Víctor Torres.
A las 19:09, al fin, el Papa ha abandonado España rumbo al Vaticano. Quienes se han quedado en tierra eran los periodistas que le iban a acompañar en el vuelo y que tenían previsto tener con él la habitual rueda de prensa en el avión. Estos ya se encuentran también en Roma tras esperar el avión que venía desde Madrid.