La misa del Corpus Christi que el papa León XIV presidirá en Madrid el próximo domingo 7 de junio a las 10:00 horas estará llena de historia y patrimonio de la ciudad. Desde un cáliz regalado por una reina hasta una custodia propiedad del Ayuntamiento de Madrid o unos paños litúrgicos elaborados por monjas de clausura, la celebración unirá siglos de tradición religiosa y cultural en uno de los actos centrales de la visita del Pontífice a España.
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Y es que, la Comisión de Liturgia del viaje apostólico ha dado a conocer esta semana los detalles de algunos de los elementos que utilizará el Papa durante la eucaristía y la posterior procesión del Corpus por la calle de Alcalá.
El cáliz de la reina
Durante la eucaristía en La Almudena, León XIV utilizará el llamado Cáliz de la Reina: una pieza encargada a la casa Ansorena por María de las Mercedes de Orleans y Borbón, esposa de Alfonso XII, como regalo para las Religiosas de la Asunción, congregación en la que estudió y a la que guardaba un especial afecto.
Más de un siglo después, las religiosas entregaron el cáliz al cardenal Carlos Osoro en 2022 y el arzobispo emérito de Madrid lo donó posteriormente al Museo de la catedral de la Almudena. Aunque forma parte ya del patrimonio de la diócesis, todavía no había sido utilizado en una gran celebración pública.
La pieza, de estilo neogótico —muy característico de la orfebrería litúrgica del siglo XIX—, está decorada con arquerías apuntadas, motivos vegetales entrelazados, esmaltes y pedrería con diamantes. En el pie aparecen representadas distintas figuras, como santa Teresa de Jesús, santa Catalina de Siena, santa Rita de Casia, santa Cecilia mártir o la Inmaculada Concepción, junto a un Cristo crucificado.
Asimismo, al término de la celebración, el Papa usará la custodia del altar de la catedral de la Almudena, elaborada por Talleres Granda en plata dorada, diamantes, amatistas, topacios y esmaltes. Esta será la pieza con la que el Pontífice impartirá la bendición final a los fieles.
Los paños de las Carmelitas Descalzas
A todo ello se suman los paños litúrgicos de la celebración, que han sido confeccionados por las Carmelitas Descalzas del Monasterio de Santa Teresa de Jesús, en la calle Ponzano. Corporales, purificadores y manutergios han salido de las manos de las religiosas de clausura, que aseguran, tal como recoge la Archidiócesis haber realizado el trabajo “con mucho cuidado y primor, llenándolo de oración y con el gran amor” que sienten por el Papa.
Las carmelitas reconocen, además, vivir con emoción la visita apostólica: “Pedimos que su visita a España sea una lluvia de gracias para todos los corazones”, afirman, deseando también que León XIV ayude a “congregar en la unidad” a la Iglesia española.
Una custodia del Ayuntamiento para la procesión
Después de la eucaristía, la custodia que recorrerá las calles de Madrid durante la procesión no pertenece a la Iglesia, sino al Ayuntamiento de Madrid. Así lo recordó recientemente el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, al explicar que se trata de una obra “de tiempos de Felipe II” y “un regalo de la ciudad de Madrid”. La pieza, restaurada durante el último año y actualmente conservada en el Museo Municipal, volverá a salir a la calle coincidiendo con la presencia de León XIV.
Se trata de una custodia que fue financiada mediante impuestos municipales —las antiguas sisas— en una época en la que todavía no existía la Archidiócesis de Madrid-Alcalá. Por ello, la pieza pertenece oficialmente al patrimonio civil de la ciudad.
Realizada entre 1568 y 1574 por Francisco Álvarez, platero real de Felipe II y artesano de Isabel de Valois y Ana de Austria, mezcla elementos religiosos y profanos de una manera poco habitual. Junto a escenas de la Pasión de Cristo aparecen frutas, pájaros, amorcillos o figuras clásicas como las sibilas.
La última restauración comenzó el pasado verano tras detectarse problemas de conservación. Los trabajos incluyeron limpieza, consolidación de piezas, eliminación de sulfuración y aplicación de barnices protectores, con una inversión municipal de 12.700 euros.
